Las provincias de Bocas del Toro y Chiriquí, limítrofes con la República de Costa Rica, son áreas de fácil acceso para el ingreso de indocumentados, narcotraficantes y contrabandistas.
Se ha capturado, en lo que va del año, 20 extranjeros por diferentes delitos, según informes suministrados por la policía de la zona.
Los detenidos se distribuyen por nacionalidad: 6 colombianos, 5 costarricenses, 4 jamaicanos, y procedentes de Nicaragua, Guyana, Puerto Rico, Honduras y Venezuela, uno por cada país.
De los 20 extranjeros detenidos, 17 son hombres y tres mujeres. De ellos, 2 han salido en libertad, mientras que el resto permanece en prisión. De estos, 14 se les acusó de atentar contra la salud pública (droga); tres contra la fe pública (estafa o falsificación); dos contra el patrimonio (robo) y uno contra la libertad sexual (violación).
De la cifra, 4 fueron puestos en la Dirección Penitenciaria; 2 en la Fiscalía de Circuito; 2 donde el personero; 5 en la Fiscalía Primera; 6 en la Segunda y 1 en la de Circuito.
La policía tiene 2 subestaciones en Paso Canoa y Río Sereno, dos garitas en Jacú y Cuervito y 15 puestos en distintos sectores fronterizos donde trabajan más de 100 unidades del Servicio Policial de Frontera.
Recientemente, funcionarios de Aduanas de Panamá decomisaron al guatemalteco Freddy Rolando Duarte unas 700 piezas de joyería de plata que al parecer intentaba trasladar de contrabando a Costa Rica.
Duarte fue detenido luego de un operativo de revisión a todos los extranjeros que tenían como paso obligado la garita de Jacú, a unos 20 metros de la frontera de Panamá con Costa Rica, único puesto policial del área.