La grave situación socioeconómica en que viven muchos hogares del país, conlleva muchas veces a desenlaces fatales, tal como le sucedió a la familia Pérez - Frías, residente en La Playita de Bique. La más pequeña de sus miembros, Yaretzi, de solamente un año, sucumbió ante la falta de alimento, situación que ha provocado consternación a la población.
Una severa desnutrición por la precaria alimentación acabó con la vida de la niña, mientras que sus tres hermanitos, Jericó Frías, de un año, gemelo de la víctima; Yarelis Frías, de 3 y Merizenia Frías, de 5, fueron internados en el Hospital del Niño, aquejados por la deshidratación.
Mientras tanto, los padres de los niños, Evelio Frías y Cándida Pérez, permanecen hospitalizados en el Hospital Regional Nicolás Solano de La Chorrera, también afectados por su cruda realidad.
La vivienda de la familia Pérez - Frías está construida de madera y zinc, a punto de desplomarse, lo que evidencia el grado de extrema pobreza. El lugar evidencia un ambiente insalubre y en completo abandono.
La hija mayor del núcleo familiar fue la única que se mantiene estable por estar bajo la tutela del Hogar San José de Malambo. Actualmente la niña cursa el VI grado en la escuela del orfanato y se le suministra lo esencial para la subsistencia.
Para moradores de La Playita, una tragedia como ésta puede volver a ocurrir, debido a que es uno de los sectores más olvidados y marginados por las autoridades gubernamentales.
Muchos coinciden en que el problema más apremiante del lugar, paradójicamente declarado patrimonio histórico nacional por las famosas ruinas de la época prehispánica, es el conflicto de la tenencia de las tierras donde habitan desde hace varios años.
"Nuestros familiares, en su mayoría provenientes del interior del país, poblaron La Playita, localizada a orillas de la bahía de Bique, en Arraiján cabecera, hace más de 50 años. Actualmente cuenta con una extensión territorial de seis hectáreas y un aproximado de 360 habitantes", indicó uno de los residentes, quien pidió reserva de su identidad.
Señaló que en el área existe mucha pobreza y la mayoría reside en pequeñas "casuchas" temporales, improvisadas, de madera y zinc o en ranchos de pencas. Sin embargo, con esfuerzo unas 50 familias lograron levantar sus viviendas de estructura permanente de bloque.
Otras personas indicaron que las tierras pertenecen a una familia de clase pudiente y actualmente se les niega el derecho de legalizar los lotes. La calle principal y única vía de acceso a la comunidad pasa por todo el centro de un potrero de ganado, que les pertenece a los dueños de las tierras y los habitantes del área no cuentan con centros de salud.
Recalcó que la escuela de nivel primario es pequeña y sólo se cursa hasta el tercer grado, mientras que la actividad laboral es la pesca artesanal.
La tía de la niña fallecida, Modesta Pérez, contó que su sobrina al igual que los otros tres hermanitos padecían desde hacía una semana de diarrea y vómito.
Comentó que Yeretzi estaba bastante delicada y el padre la había llevado con anterioridad a la policlínica de la Caja de Seguro Social (CSS) de Arraiján.
"Inexplicablemente a la niña sólo la chequearon y le dieron salida, y a pesar de estar enferma no le brindaron una atención adecuada, por lo que la regresaron hacia la casa, pese a que todo el alimento que se le daba lo vomitaba", explicó.
Indicó que la madre de la niña es inválida, ya que no puede movilizar una de sus piernas desde hace mucho tiempo, a raíz de un accidente.
"Fue atropellada por un vehículo en la ciudad capital y actualmente se le dificulta caminar, lo que le impide trabajar. El padre de los niños está desempleado, se dedica a la venta de almejas, pero en los últimos años los comerciantes sólo pagan el producto a 15 centésimos la libra, por lo que se obtiene poca ganancia", relató. Agregó que Evelio ganaba B/.3.00 a la semana.
Entre lágrimas, Modesta señaló que el padre de la niña en el momento que se puso grave tardó en llevarla al médico por la falta de dinero. "Primero intentó vender las almejas, lo que le fue difícil y luego trasladó a la menor hacia la policlínica".
"Nosotros emigramos del distrito de Ocú, en búsqueda de mejores oportunidades, pero lamentablemente vivimos una situación bastante difícil. Mi hogar está conformado por ocho miembros y lo poco que obtiene mi esposo sólo nos alcanza para las necesidades más apremiantes", afirmó.
Modesta recuerda que cuando la niña fue internada en Nutre Hogar, organización benéfica, por el mal estado de salud en el que se encontraba, se recuperó bastante, pero los padres cometieron el error de sacarla del orfanato porque tenían el temor de que a su hija la dieran en adopción.
Por su parte, el coordinador del Cuarto de Urgencias de la CSS de Arraiján, Javier Quintero, explicó que a los hermanos de la niña fallecida se le diagnosticó gastroenteritis viral, una infección intestinal provocada por una desnutrición severa que puede causar la muerte si no se controla a tiempo.
"Según los padres, la infante tenía una semana con vómitos y diarrea, los hermanitos estaban en estado delicado, casi deshidratados, por lo que se les trasladó al Hospital del Niño", sostuvo el galeno.
Aseguró que en el distrito de Arraiján se han detectado varios casos de gastroenteritis infecciosa, por lo que recomendó a la población que de presentar síntomas como: diarrea, vómito o fiebre, acudir al centro de salud más cercano.
Por otro lado, la directora del Hogar San José de Malambo, Sor Lourdes Reiis, expresó que al conocer el estado crítico de la familia envió una trabajadora social del centro para hacerle una visita y la referencia de la investigación realizada evidenció que las condiciones del hogar eran muy difíciles.
"Le suministramos dinero a la niña para que pudiera asistir a la escuela. Ayer, se le envió nuevamente a la trabajadora social para analizar en qué se les puede apoyar en el entierro de la niña que falleció en su propia casa", recalcó.
La directora del Hogar Malambo hizo un llamado al Despacho de la Primera Dama, al Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Familia y el Menor, para que se establezcan programas de prevención y orientación en ayuda de aquellas familias que viven en condiciones de pobreza y pobreza extrema, porque es preocupante que en el país sucedan casos donde niños mueren de hambre por falta de atención.