El Puerto Kimball ubicado en el corregimiento de Río Iglesia se ha convertido en una verdadera trampa de muerte, aparte del completo abandono en que se encuentra, convirtiéndose en vertedero, denunció Luis Mena, residente en el área.
De acuerdo al informante, esta obra que presta un gran servicio a la comunidad diariamente, se ha convertido en una trampa de muerte, puesto que el año pasado sufrió graves daños y hasta el momento no ha sido reparado por las autoridades responsables.
Reiteró que el puerto está en completo abandono y se ha convertido en un vertedero de basura.
Mena explicó que "allí no hay quien le pase una escoba a la infraestructura; los camiones recolectores de productos agrícolas, despachadores de mercancía seca y los de bebidas alcohólicas dejan desperdicios tirados por todos lados".
"Estas acciones de irresponsabilidad son de parte de las autoridades en el manejo de este bien estatal, como de los principales beneficiados no ven que el puesto está en total abandono y convertido en un muladar", detalló Mena.
Reveló que el muelle fue construido con una serie de fallas técnicas visibles, pero las autoridades las ignoraron y recibieron la obra como debidamente terminada, contra las reacciones y protesta de la población.
Precisó que sus flotadores se han degradado, los tirantes no funcionan, el piso está totalmente dañado y es asunto de poco tiempo para que el Puerto Kimball quede sin atracadero.
Añadió que ninguna autoridad quiere asumir la responsabilidad de mantenimiento de esta importante obra que facilita la comunicación entre los pueblos costeños y el estuario con la vía Panamericana.
El morador denunció que no se pueden seguir construyendo obras sin establecer un presupuesto de mantenimiento, a parte de acordar regulaciones en los usos, por que esta obra se construyó para sólo para pasajeros y no para grandes cargas de sodas, cervezas, madera, tanques de combustibles, que afectaron su durabilidad.