Transportistas de la ruta Transístmica Chiriquí Grande-David reiteraron ayer que se mantendrán en estado de alerta y adoptarán cualquier recurso legal o de fuerza, ante el posible inicio en los próximos días de las operaciones en la nueva ruta hacia Changuinola.
Un conductor del sector dijo que estarán a la expectativa de lo que ocurra en los días venideros, porque de ningún modo permitirán que nuevos y repentinos concesionarios de una ruta donde "ni siquiera" hay carretera, comiencen a prestar el servicio en el área.
Al respecto, precisaron que si en realidad el estudio de viabilidad determinó que se necesitaban nuevos autos, los beneficios debieron otorgarse a los humildes palancas que durante muchos años han ejecutado la labor.
Expresó que los actuales trabajadores del volante sostendrán firme su posición, toda vez que tales certificados de operación han sido expedidos bajo manejos irregulares y con trasfondo político, como es el caso del legislador Benicio Robinson.
Desde hace varias semanas los transportistas de la ruta Transístmica se vienen mostrando en total desacuerdo con el funcionamiento de la empresa, puesto que según ellos, afectará los intereses de los actuales propietarios de buses, quienes en ocasiones tienen que "sudar la gota gorda" para llevar el sustento diario a sus hogares.
"Hay temporadas en que es difícil obtener ganancias, porque el poco dinero que ganamos, tenemos que invertirlo en el combustible, el mantenimiento del vehículo y pagar la letra, lo que significa que nos quedamos sin los medios suficientes para vivir cómodamente", precisó otro de los afectados, quien pidió reserva de su nombre.