P. Oeste. El presidente de la asociación de los supuestos transportistas piratas, Abdiel Montilla, advirtió que continuarán prestando el servicio a los usuarios del sector Oeste, pese a la persecución y atropellos a los que son sometidos a diario por las autoridades de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT). Montilla indicó que diariamente son perseguidos y sancionados de forma injusta, con el pretexto de que se encuentran fuera de ruta, sin embargo, todas estas acciones son ilegales.
"Que explicación puede brindar la Autoridad de Tránsito, cuando nos persigue con operativos a diario, si el propio certificado de operación otorgado a los transportistas selectivos, denominados piratas, no especifica rutas, lo que significa que pueden circular por todo el país", sostuvo.
Señaló que el Decreto Presidencial 451 es ilegal y los propios transportistas del sector Oeste que convergen en la Gran Terminal de Albrook están conscientes de esto, y de que fue aprobado para sancionar a los fuera de ruta en el transporte colectivo, al promover la competencia desleal, pero no a los selectivos.
Agregó que completará los trámites para la aprobación de una concesionaria que aglutinará a todos los transportistas denominados piratas, quienes prestan el servicio a usuarios del sector Oeste. Sostuvo que los usuarios del área mencionada están acostumbrados a viajar con ellos, son fieles y se presentan como de costumbre a solicitarles el servicio, porque reciben de otros un servicio deficiente, a pesar de que las autoridades de Tránsito están al acecho para sancionarlos.
Montilla aseguró que estudian la posibilidad de presentar un recurso legal para derogar el Decreto 451, y en esta ocasión contarán con el apoyo de dirigentes transportistas colectivos de rutas interurbanas, quienes comparten el mismo criterio de considerar esta norma ilegal.
Agregó que las autoridades han cometido la osadía de suspender de forma indefinida el certificado de operación a varios transportistas selectivos de la organización de supuestos piratas, sin importarles que una familia queda desamparada por no contar con el sustento diario.