A través de los años las poblaciones han enfrentado innumerables tipos de enfermedades y plagas capaces de acabar con la vida del ser humano, afecciones a las que con el pasar del tiempo se les ha encontrado antídoto.
Sin embargo, actualmente muchas de estas enfermedades pueden prevenirse manteniendo controles adecuados de salud, pero en algunas situaciones, esto no es posible, sobre todo cuando la calidad de vida de las personas deja mucho que desear.
UNA ENFERMEDAD MORTAL
Entre los muchos tipos de enfermedades que aquejan a la humanidad se encuentra la tuberculosis, que ha prevalecido en los centros penitenciarios del país, afectando a miles de reclusos.
Lamentablemente los detenidos de la Cárcel Pública de David, en la provincia de Chiriquí, no escapan a esta realidad, que suele surgir de las malas condiciones de vida.
Al igual que en otros centros penales, la correccional de David no cuenta con las condiciones de higiene necesarias para evitar que los reos sean víctimas de este y otros males.
¿QUE ES LA TUBERCULOSIS?
La tuberculosis, es una enfermedad infecto- contagiosa, que se produce por el bacilo de Koch y está caracterizada por la formación de tubérculos en los pulmones, vértebras, piel, riñones, meninges e intestinos.
La más frecuente es la tuberculosis pulmonar, que presenta una evolución variable de acuerdo al estado de resistencia del individuo.
Los síntomas más comunes que reflejan las personas afectadas son: tos productiva o sintomático respiratorio que ura más de cinco días, pérdida de peso, fiebre sobre todo en el horario vespertino y otros malestares que están ligados a los problemas de desnutrición y hacinamiento.
REALIDAD EN EL PENAL DE DAVID
Luego de que se revelara información sobre un brote de tuberculosis en la cárcel de David, se realizó una investigación para conocer la cifra de reos contagiados; sin embargo, surgieron versiones encontradas.
Edgar Rodríguez, director regional del penitenciario, aseguró que solamente había un recluso, apellido Miranda, que presentaba síntomas de tuberculosis, mientras que dos reclusos señalaron que existen varios casos y que además se designó un "depósito", donde los infectados permanecen aislados.
Explicaron que las condiciones en las que viven no son las más adecuadas, ya que muchos duermen en cartones colocados sobre el piso, por lo que sufren mucho frío.
Pero a diferencia de las dos versiones anteriores, el encargado del Departamento de Epidemiología, Pablo Acosta, reveló que hay tres casos confirmados, los cuales están recibiendo el tratamiento adecuado.
Acosta dijo que mediante una visita al reclusorio, el equipo de salud confirmó la situación que se vive en la cárcel con relación a la enfermedad y de inmediato se estableció el esquema de tratamiento para dichos pacientes.
El galeno reveló que hace algunos días, un detenido fue trasladado a la sala de urgencias del Hospital Regional Rafael Hernández de la ciudad de David, porque presentaba hemoptisis; es decir, que al toser derramaba sangre por su nariz, lo que constituye un claro síntoma de tuberculosis.
Actualmente, Miranda se encuentra en una celda con otros reos que se recuperaron de esa afección y hasta tanto no se culmine el albergue especial, cuya capacidad es para aproximadamente 12 personas, no se realizará el traslado.
Acosta manifestó que un 95% de los casos que se han registrado están bajo control y que en la actualidad no hay ningún brote.
Igualmente indicó que para contrarrestar el mal se ha implementado un nuevo esquema de tratamiento supervisado, con antibióticos como la estreptomicina, isoniacida, entre otros.
El tratamiento está dividido en dos etapas, es gratuito y es una presentación nueva en la que los contenidos de los cuatro medicamentos vienen incluidos en las tabletas.
En su primera fase, la metodología consiste en que el paciente ingiera diariamente y por espacio de dos meses, cinco tabletas de menor tamaño y bajo estricta supervisión del personal de salud, para garantizar que se esté cumpliendo con el requisito.
La segunda fase implica cuatro meses más de cuidados, pero tres días por semana.
La mecánica fue catalogada por el galeno como adecuada, porque permitirá al infectado recuperarse totalmente en seis meses.
En tanto, expresó que se ha designado a un médico y se capacitó a varios ayudantes de la Clínica de la Cárcel, sobre el manejo y administración del mismo.
El epidemiólogo reiteró que por el momento no existe riesgo alguno de que la enfermedad se propague y explicó que después de dos semanas de tratamiento en su primera fase, el paciente no constituye un peligro para la salud de otro.
Explicó que generalmente, todas las personas están infectadas de tuberculosis; sin embargo, los síntomas comienzan a aparecer cuando hay convalecencia, situación que hace que los riesgos sean mayores.
La celda exclusiva para enfermos tiene un costo aproximado de B/.2,500 a B/.3 mil y será equipada para ubicar dentro de ésta, a cualquier recluso que adquiera alguna enfermedad infecto- contagiosa, de manera que se pueda evitar la propagación. Esta celda está ubicado a un costado de la torre frontal de la cárcel y apartada del resto de los reclusos.