Para los residentes de Farallón, sobre todo para los artesanos, el turismo, en los últimos meses, se ha convertido en una oportunidad de trabajo con la cual han logrado incrementar sus ventas.
Artesanías, toallas y hasta refrescos son la atracción para los turistas, y esto para los artesanos es muy positivo porque en un día logran ventas de hasta 190 dólares.
Yasmina Ávila, artesana de Farallón que confecciona pulseras, aseguró que en esta temporada el turismo ha cambiado su vida y la de su familia para bien.
Según Yasmina en un buen día logra una venta de unos 190 dólares y hasta más, pues informó que los turistas compran de todo, en especial bisutería, toallas, y les encanta que les confeccionen frente a ellos las artesanías para disfrutar de un rato agradable con playa, brisa y mar.
Y es que el turismo, según la mayoría de los artesanos, es rentable, sobre todo en la temporada alta, cuando los turistas de Canadá y otros países llegan a los hoteles de playa, en especial al Decameron. “Estos turistas compran mucho”, señaló Ávila.
Paty Sánchez, otra artesana, indicó que el turismo ha mejorado la calidad de vida de muchos faralloneros que antes no tenían recursos cuando la venta de artesanía y otros productos no era remunerada.
“Con la construcción de los hoteles, ha aumentado el turismo y nuestra situación económica ha mejorado, y seguirá mejorando aun más cuando se construya el nuevo centro de artesanías en Farallón”, explicó la artesana.
Entretenimiento.
Otro servicio que se ofrece en el área a los turistas son los paseos a caballo.
En este sentido, Ismael Gaona, quien se dedica a esta actividad, explicó que ahora él tiene un mejor empleo porque antes se dedicaba a trabajar con el machete y sólo ganaba unos seis dólares por día; sin embargo, con estos paseos gana por día unos diez dólares, que le han ayudado a mejorar su nivel de vida.
Por otro lado, las autoridades manifestaron que es necesario que los antoneros se sigan preparando por que cuando esté construido el nuevo aeropuerto el turismo se incrementará en la zona y, por ende, habrá más trabajo.
Raúl Hernández, diputado de Antón, dijo que el turismo llegó para quedarse en Antón, y en especial en Río Hato, donde están los hoteles que generan empleo de manera directa e indirecta; pero lo más importante es que los residentes de estos pueblos puedan trabajar, capacitarse y hasta vender artesanías, como el caso de los que se dedican a esta actividad.