El Sindicato de Trabajadores de la Chiriquí Land Company (CHIRILANCO), hoy Puerto Armuelles Fruit Company (PAFC), fue fundado el 13 de noviembre de 1960, con el propósito de defender los intereses de la clase obrera.
Durante muchos años, desde la llegada de la potente transnacional, miles de trabajadores humildes de la tierra del oro verde tuvieron que soportar callados las condiciones que presentaban los más fuertes y poderosos.
Cansados ya de los constantes atropellos, avasallamientos, bajos salarios y deplorables condiciones de vida, un grupo de valientes obreros decidió integrar un sindicato, que sirviera para luchar por lo que consideraban justo y por lo que tenían derecho.
Es así como se crea, a principios de la década del 60, el organismo sindical que grandes batallas ha librado y que hoy cumple 39 años.
A partir de esa fecha, se inician los constantes esfuerzos de los dirigentes, quienes apoyados por la gran masa que representan los trabajadores, han enfrentado múltiples conflictos.
Uno de esos insignes ciudadanos, lo constituye el mártir Dionisio Arrocha, quien cayó durante un enfrentamiento armado que se originó en la zona, a raíz de las palpables diferencias entre empresarios y obreros.
En 39 años de gesta sindical, el gremio ha enfrentado alrededor de cuatro huelgas y firmado un total de 14 Convenciones Colectivas.
Según sus miembros, lo más importante es que siempre ha existido la unidad gremial que les ha permitido salir airosos y sobrellevar cualquier situación.
REMONTANDONOS A LOS INICIOS
El 31 de agosto de 1949, la entonces Inspección Regional de Trabajo, ordenó la inscripción de la organización social denominada "Sindicato de Trabajadores de la Chiriquí Land Company (CHIRILANCO) y aprobó sus estatutos mediante la resolución número15.
De acuerdo con documentos conservados en las instalaciones del sindicato, ubicado en la Barriada El Porvenir de Puerto Armuelles, se pudo conocer que el 10 de septiembre de 1949, y siendo aún una simple organización social, la agrupación firmó el primer contrato colectivo bajo la presidencia de Juan Zelaya.
Transcurrieron seis largos años, cuando se firmó un 13 de octubre de 1955, la segunda Convención Colectiva bajo la responsabilidad de Alfredo Riggs.
En 1960, año en que precisamente se funda el popular sindicato, estalló en la región un potente grito de rebeldía. Los trabajadores se habían abocado a una huelga en toda la división, la cual terminó con el acuerdo logrado entre las partes y la posterior firma del contrato el 12 de febrero de 1961, cuando fungía ya como secretario general el dirigente Efigenio Araúz.
En 1964, otro movimiento huelguista que duró 35 días, volvió a presentarse en la zona bananera, pero las partes se reunieron nuevamente y lograron la firma de la cuarta Convención Colectiva el 7 de febrero de 1965, así como un aumento de B/. 0.04. Para ese tiempo, aún encabezaba la junta directiva el señor Efigenio Araúz.
Este aumento prevaleció durante la firma del siguiente contrato, el 10 de febrero de 1969, cuando el secretario general era Martín Cano Santamaría.
El 15 de mayo de 1973, siendo su máximo dirigente Juan de Dios González Pittí, el sindicato prorrogó la convención anterior con un aumento de B/. 0.06 y posteriormente, el 27 de diciembre de 1979, con la dirigencia de Arnulfo González Salinas, se firmó la octava con un aumento de B/. 0.08.
Para la década del 80, el sindicato de trabajadores, que para ese entonces estaba a cargo del líder José Morris Quintero, logró la firma de un contrato un 3 de diciembre de 1981, con el paralelo aumento de B/. 0.12.
La siguiente fue celebrada el 21 de diciembre de 1983 y tres años más tarde, el 10 de abril de 1986, con la conducción de León Sánchez Caballero, la clase obrera se abocó a una huelga de 38 días, que finalizó con el aumento a B/. 0.16.
En 1989, con el mando de Juan de Dios González Pittí, el gobierno nacional decidió prorrogar la convención, debido a la invasión de los Estados Unidos a Panamá, pero el salario registró una reducción a B/. 0.08.
El 26 de junio de 1993, con la dirección de Arnulfo González Salinas, se logró estabilizar el salario a B/. 0.12, cantidad que prevaleció durante la firma del siguiente contrato, el 1 de septiembre de 1997, después de una huelga general que duró únicamente dos horas y media.
Para esa fecha, nuevamente el popular dirigente José Morris Quintero, fungía como secretario general.
Cabe destacar que en 1994, la empresa Puerto Armulles Fruit Company decide disminuir a 3,700 empleados de los 5,000 que laboraban.
Esta medida fue tomada debido a la huelga laboral que le produjo la pérdida de B/. 40 millones aproximadamente.
Otro de los logros obtenidos durante estos 39 años, ha sido la ejecución de dos proyectos de vivienda para los agremiados (Barriada SITRACHILCO y Las Lomas); así como la estación radial en AM que también lleva su nombre y que en los próximos meses pretende extender la frecuencia a FM; además de un Centro Femenino fundado en 1996.
UN FUTURO INCIERTO
Actualmente, en el área se vive un estado de incertidumbre y zozobra, porque no se sabe lo que ocurrirá en el futuro, ante la falta de acuerdo entre las partes; sin embargo, tanto la dirigencia como los obreros mantienen su firme posición de no permitir métodos modernos si no se considera también un aumento del salario.
Tal y como se ha planteado a la faz nacional durante varios meses, en el diálogo prevalecen posiciones encontradas.
Por un lado, los empresarios alegan que el sistema del foam o acolchonamiento de la fruta es necesario para mejorar la calidad del banano y por ende, su aceptación o competitividad en el mercado internacional.
Mientras que los obreros señalan que tal modernización implica mayores esfuerzos y por lo tanto, reclaman un incremento salarial.
Con luchas y sacrificios, incluso muertes, hoy la PAFC y Empresas Afines, tal y como lo aseguran con orgullo los miles de trabajadores, ha avanzado en cuanto a vida sindical, a tal punto que se ha consolidado como uno de los más fuertes del país.
Además se suman los conflictos surgidos por el desbalance entre la oferta y demanda, hecho que ha motivado que la Puerto Armuelles Fruit Company advierta el peligro que se avecina, por lo que llama a sus trabajadores al aporte para que esta industria no llegue a término.
Reitera además, mediante comunicado, que los trabajadores cesen sus luchas sindicales por mejorar la calidad de vida, pues de ésta depende que la empresa siga funcionando.
En ese sentido, la presidenta de la República, Mireya Moscoso, instó a buscar los beneficios por la clase obrera dedicada a la producción del banano, dejando a un lado la protección de las empresas.
FESTEJOS DE LUCHA SINDICAL
Al acto en conmemoración de los 39 años asistió la mandataria Mireya Moscoso y demás miembros de su gobierno. Durante su intervención, ante más de 800 trabajadores, y recibiendo el beneplácito de los presentes, la jefa del Ejecutivo los motivó además a trabajar por el progreso del país.