Gritos desesperados y un veredicto doloroso, pero con algo de satisfacción por parte de los familiares de la víctima, fueron parte de la escena que se vivió ayer en los últimos momentos de la audiencia del caso Velkis García Cedeño.
Luego de 13 horas de deliberación por parte del Jurado de Conciencia, María Teresa Umaña fue declarada culpable de asesinato de su mejor amiga, Velkis García Cedeño, mientras que los otros sindicados, Javier Varela y Armando Ortiz, fueron decretados inocentes.
Este tiempo de deliberación rompió el récord en Penonomé, ya que inició el viernes a las 8:55 p.m., extendiéndose hasta las 10:40 a.m. de ayer: El veredicto duele, según aseguraron los familiares de la víctima y de la sindicada, ya que ambas partes esperaban otra decisión.
Al escuchar el fallo del Jurado de Conciencia el rostro de Umaña empalideció. Sus piernas temblaban, pero se mostró serena al escuchar el veredicto de su esposo y su yerno, quienes fueron declarados inocentes.
No contuvo sus lágrimas. Abrazó a su esposo y se escuchó en la sala de audiencia un grito desesperado. "No me quiten a mi madre", fue la exclamación que rompió el silencio fúnebre que se había apoderado del lugar.
Era su hija Ester, desconsolada y asegurando que Umaña es inocente. "Ella no asesinó a Velkis como se dice" dijo sumida en la deseperación. Mientras tanto, los familiares de Velkis cerraron sus ojos y agradecieron a Dios. "Se hizo justicia", susurraron.
Sumidos en el llanto, aseguraron que aunque hubo una condenada en este horrendo hecho saben que ella actuó acompañada de otras personas para asesinar de manera salvajemente a la universitaria.
El sábado 3 de junio del 2000, Velkis García Cedeño fue asesinada de 55 puñaladas y tirada en un paraje en Boca Toma de El Caño de Natá. La encontraron semidesnuda y con huellas de neumáticos de autos, además de presentar fuertes golpes en su rostro y cráneo los que habían sido causados antes de su muerte.
La joven, aseguran testigos, en horas de la mañana estuvo con su mejor amiga María Teresa Umaña, hoy condenada por homicidio, fueron a setearse juntas. Luego nadie supo de ellas.
María Teresa asegura haberla dejado en La Tablita de Aguadulce, porque la joven le había manifestado que tenía que ir a buscar unas copias donde una amiga.
Pero su amiga niega estas versiones y asegura al jurado de conciencia que Velkis había ido a buscar las copias el jueves 1 de junio y que las llevaría el lunes porque no estaría en su casa hasta esa fecha.
En el examen del médico forense se estableció que la joven pudo haber sido asesinada entre las 12:00 y 2:00 de la tarde y que en el estómago de Velkis había restos de sopa de lentejas, lo que había de comida en casa de la sindicada la tarde anterior y que le brindó a la hermana de la occisa, pruebas que demostró la Fiscalía.
Otro punto fue que a María Teresa se le encontraron serias heridas en sus brazos, los que la sindicada alegaba que se había hecho con espinas tratando de escapar de un toro en un monte, esto lo desmiente el médico forense porque según él se trataba de marcas semilunares y eran de uñas, según el Fiscal Dimas Guevara, si hubo confrontación entre Velkis y su mejor amiga.
Otro hecho vinculante fue la sangre o manchas de sangre que arrojó la prueba de luminol que se practicó en casa de Umaña, ella dijo que era de un perrito, pero nunca dio una explicación coherente, según la autopsia psicológica que le practicó el doctor Luis Rodríguez.
La defensa de Umaña, el abogado Carlos Carrillo Gomila sostiene que esta es inocente, ya que nunca se demostró con pruebas concretas que ella mató a Velkis, son sólo especulaciones, pero eso no lo ve la Fiscalía. "Así no Dimas, así no", cuestionó al Fiscal.
Aunque el veredicto para Javier Varela y Armando Ortiz, fue diferente, ellos fueron declarados inocentes, no aceptaban la decisión y gritaba agresivamente Ortiz, mientras lo llevaban esposado a la Policía en espera de su libertad, "Mi mujer es inocente, inocente.... fue García, García", refiriéndose a un inspector de la PTJ de Aguadulce que investigó el caso.
A estos dos sujetos se les había vinculado con la muerte de Velkis porque en el carro se encontró de manera sospechosa cabello de Velkis, sin embargo esto no fue suficiente y fueron declarados inocentes. Sólo María Teresa pagará por el asesinato de su mejor amiga y con el código del silencio que mantiene no pretende implicar a nadie más, aunque los abogados de la defensa aseguran que lucharan por demostrar la verdad, ella es inocente, dijo Eduardo Toribio Lombardo, abogado de Armando Ortiz.
A las 8:45 aproximadamente terminó la fase de alegatos de cinco minutos por las partes, luego a las 8:55 aproximadamente se inició el acto de deliberación por parte del jurado de conciencia, el que por primera vez en Coclé tardó 13 horas para dar una decisión de condena para una mujer que hoy no celebrará el día de las madres con sus hijos, porque estará en la cárcel.
La espera se convertía en desesperación, familiares de ambas partes, abogados y espectadores aguardaban y con ellos los periodistas en espera de un veredicto que se dio finalmente a la 10:00 de la mañana de ayer .
María Teresa Umaña: culpable; Armando Ortiz: inocente y Javier Varela: inocente. Esa fue la decisión del jurado de conciencia compuesto por dos mujeres y cinco varones; una decisión que aunque significó parte de la justicia esperada, no aclara por qué mataron a Velkis, "porque fueron varios aseguró la tía de Velkis con lágrimas de emoción y dolor en sus mejillas.
Javier Varela, aunque satisfecho por no ser condenado, se mostró también un tanto triste por la decisión condenatoria de Umaña. En medio del proceso se mostraron pruebas, documentos, peritos, sin embargo no se ha podido definir aún porque asesinaron a Velkis, sobre todo qué razones tendría su mejor amiga para cometer el crimen.
Durante los alegatos por parte de la defensa, se mencionó al ciudadano colombiano, Harol Perea, supuestamente vinculado a hechos con droga. Sin embargo, no se comprobó nada y este a pesar de que se parece al retrato hablado, éste no fue enjuiciado, la Fiscalía descartó esta posibilidad.
Según el abogado Lombardo es preocupante las actuaciones extrañas y sospechosas de la Policía Técnica Judicial (PTJ), la que contaminó pruebas y no aclaró los hechos, aparte de que abusó y torturó a los sindicados.
Un veredicto que duele
Los familiares de Umaña aunque no dieron declaraciones por efectos obvios al escuchar la condena de su madre, se comportaron de forma agresiva con los periodistas, a quienes insultaron. La hija de María Teresa , lloraba desconsolada y pedía que no le quitaran a su madre.