Estados Unidos, Holanda, Canadá y España son los principales mercados de exportación de la piña dorada, rubro cultivado por pequeños productores del distrito de La Chorrera.
Llegar a estos mercados internacionales no es tarea fácil, especialmente por los costos de producción y de embarque.
Aunque hasta el momento la actividad es costosa, al mismo tiempo es rentable para estas personas, que han visto en la piña una alternativa para salir adelante.
De acuerdo con los productores la demanda es buena, pero lo que hace falta es más personas dedicadas a la actividad, porque ellos, en ocasiones, no se dan abasto para satisfacer a los clientes internacionales.
Sin duda, se tiene un alto riesgo porque estos pequeños productores chorreranos reciben los beneficios luego que llega el contenedor al cliente. Le pagan dependiendo de cómo llegue la fruta.
Sin embargo, aseguran que esto no ha sido un problema para ellos porque hasta la fecha las pérdidas en este sentido han sido pocas y prueba de ello es que les están pidiendo más frutas.
Ada Pinzón, presidenta de la Cooperativa de Servicios Múltiples Agroindustriales West Panamá, R.L., indicó que durante los últimos meses se han hecho esfuerzos para ampliar la cantidad de hectáreas de fruta cultivada.
Y es que la demanda internacional actualmente es de 200 contenedores mensuales.
Cada contenedor que se envía al extranjero lleva unas mil 500 cajas de piña dorada, lo que representa 39 mil libras de fruta. Esto se refleja en una ganancia que va entre cinco mil y seis mil balboas para los productores.
Asegura que el mercado de la piña tiene gran demanda, prueba de ello es que recientemente un cliente solicitó tres mil contenedores, una cifra que ni uniéndose todos los productores de La Chorrera podrían cubrir.
Pinzón resaltó que para este mes de noviembre están listos para exportar otro contingente de la fruta, la cual está lista para ser cortada.
El momento es bueno, porque desde septiembre, hasta final de año, el precio de la fruta es alto.
Una situación diferente se registra en los meses de enero a mayo, cuando se suscita un "bache" (poca demanda) en los compradores.
Para la presidenta de Coopawest el panorama es bastante alentador ya que tienen una cartera de 15 clientes.
No obstante, está resultando difícil suplir la demanda de fruta, para lo cual se requeriría de unas 100 hectáreas cultivadas. Esto los ha llevado, a ellos como cooperativa, a comprarle la fruta a otros productores de La Chorrera, porque ellos apenas cultivan 20 hectáreas.
Agregó que se ha optado por incursionar en el mercado de los Estados Unidos por diferentes razones, una de ellas es que días después de embarcada la fruta, la misma ya está a la venta, mientras que en Europa se tendría que esperar hasta un mes.
Pinzón explicó que cultivar piña es un proceso lento, especialmente porque es una fruta que demora entre 12 y 15 meses para estar en su punto.
Es por ello que se trata de un cultivo anual, en el caso de la piña dorada el proceso de obtener frutos de la semilla original, tarda dos años.
Los costos de embarque en Panamá (fruta colocada en el muelle) están por el orden de los 12 mil balboas. Para que llegue a los clientes son otros ocho mil balboas, lo que representa un gasto total de 20 mil por contenedor.
Cada caja utilizada para el empaque de la piña tiene un costo para la cooperativa de 0.88 a 0.90 centésimos, a lo que se suma el alquiler del centro de empaque y que puede rondar por los B/. 200 a B/.400.
Una actividad muy cara, pero que deja buenas ganancias
Incursionar en la producción orgánica, es uno de los próximos retos de estos panameños.