Siria es uno de los transportistas que apoya la medida de presión que tomó este sector ayer, ante la imposición del sello electrónico por parte de las autoridades aduaneras de Costa Rica.
El problema obedece a un sistema electrónico que está exigiendo Aduanas del hermano país, que consiste en una Tecnología de Información para Control Aduanero (TICA), a través de un sistema computarizado que localiza en la web la ubicación y el recorrido del camión, de igual forma envía señales de alarma cuando es forzado o desviado de la carretera internacional.
Siria indicó que a pesar que en estos momentos no tiene dinero para pagar el marchamo adicional que están cobrando en la Aduana de Costa Rica y el destino de su carga es Golfito, por lo que tiene que pagar B/.70 para entrar por 24 horas al suelo costarricense.
"Esto me afecta porque no tengo dinero para cruzar la frontera, y el gobierno panameño tiene que buscar una solución para que nosotros podamos transportar la mercancía al lugar de destino y es otro duro golpe para el bolsillo del transportista", agregó.
José Anguizola, otro de los transportistas afectados aseguró que lo correcto es apoyar la medida de presión para que se quite este impuesto, pero al presionar el cliente con la entrega de la mercancía pone entre la espada y la pared al conductor.
Anguizola manifestó que el problema de esta medida al parecer obedece a los robos de furgones que se han registrado en Costa Rica, donde aparecen vehículos de repente en la carretera y bloquean a las mulas para robarles.
Alegó que los transportistas tienen múltiples experiencias de los problemas que han presentado cuando llevan mercancía de gran valor hacia Centroamérica y por la condición de la carretera especialmente en Nicaragua hay vehículos que se les acercan en horas de la noche para atacarlos.
"Es un momento de defenderse o morir", dijo el transportista.
Aseveró que si el conductor llega a parar, lo sacan del vehículo y se llevan la mercancía.
Por su parte, Josmin Villalobos Fonseca de Marchamo Electronic, manifestó que como empresa llevan siete años de estar colocando este sistema de sello electrónico en el puerto de Buenos Aires.
Alegó que se trata de un dispositivo de seguridad que presenta ciertas alarmas en tiempo real y a través de un mapa digitalizado pueden ubicar la localización exacta del vehículo.
Manifestó que el Ministerio de Hacienda de Costa Rica, solicitó que los dispositivos que se van a utilizar presentan varias alarmas, entre ellas la apertura de puerta o el desvío a más de 200 metros de la vía Interamericana.
Agregó que cualquier intento de violación de la puerta del furgón provocará una alarma en tiempo real, lo que ayudará a localizar dónde puede estar ubicado un furgón cuando es robado.
El sello "Marchamos" cuesta entre 70 y 100 balboas. Depende si va a Golfito o San José, Costa Rica.
Si se pasa de 24 horas tiene que pagar 40 balboas adicionales.
El problema de esta medida al parecer obedece a los robos de furgones que se han registrado frecuentemente en Costa Rica y Nicaragua.
De 55 a 60 vehículos articulados transitan diariamente por esta frontera, quienes entran y salen cargados, lo que corresponde a unas 900 toneladas de mercancía.