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Una madre que trasciende al servir a niños en Chiriquí

Ilsa Castillo aprendió a sus 19 años que ser madre es un privilegio que se experimenta y vive cada día, aun sin tener sus propios ...


Ilsa Castillo aprendió a sus 19 años que ser madre es un privilegio que se experimenta y vive cada día, aun sin tener sus propios hijos. Situación que experimentó en carne propia desde que llegó al Centro de Nutrición Infantil (Nutre Hogar ? Chiriquí) hace 19 años, en la atención de los niños con problemas de desnutrición severa y que necesitan del amor y el cuidado de todos.

"Desde que llegué pude comprender que ser madre es dar amor, atención y dedicación a cada niño que traen al centro, lo que permite ese lazo afectivo que se va arraigando con el tiempo y que permite que cada niño se pueda recuperar", expresó Castillo.

Aumenta  número de casos de bebés abandonados en provincia chiricana

 

Asegura que los niños son una bendición de Dios y los seres más tiernos que hay, ya que ellos brindan amor a través de sus gestos y del abrazo o beso que dan al ser atendidos.

Añade que son seres humanos llenos de dulzura, inocencia y lejos de la maldad, lo que representa la esencia misma de la vida.

Sentimientos  afloran al tener que entregar niños

 

Ilsa reveló que estando en el Centro de Nutrición se casó y concibió a Diego Alejandro, su hijo de un año y medio de nacido, pero que la atención entre su niño y los del centro es igual para todos.

"Para mí no hay diferencia en el trato entre mi hijo y los del centro, ya que los considero también mis hijos y tienen el mismo cariño y atención que le doy al mío. Desde un cariño, abrazo, un beso o atenderlos al cambiarle el pañal o darles la mamadera", afirma la noble madre.

Expresa que cada día que se levanta está dedicado para su familia y sus cuarenta hijos que mantiene en Nutre Hogar, a los cuales atiende dándole terapia para que puedan recuperarse y desarrollar todas sus habilidades sicomotoras, las cuales están afectadas por la desnutrición.

 

Manifestó que como profesional hay una satisfacción del trabajo, la sonrisa de cada niño y su avance en su condición de salud, además que le permite brindar apoyo a los que más lo necesitan que son los niños y niñas, quienes ingresan al centro procedentes de diferentes lugares de la provincia de Chiriquí.


Aumenta número de casos de bebés abandonados en provincia chiricana

Durante el presente año (2015), las autoridades en la provincia de Chiriquí han reportado, oficialmente, que tres niños han sido abandonados por sus progenitores en circunstancias que se investigan.

 

Según las estadísticas, en el dis trito de David han abandonado dos infantes, una niña y un niño; mientras que en el distrito de Boquete se registró el abandono de un bebé.

Aseguran que estos casos son investigados actualmente y los menores se encuentran en el hospital materno infantil José Domingo de Obaldía, en la ciudad de David, en espera de una decisión judicial que pueda definir su futuro.

Los dos últimos casos de bebés abandonados se registraron en menos de dos semanas.

Sentimientos afloran al tener que entregar niños

Ilsa Castillo dijo que como mujer y madre los sentimientos también afloran al momento que un niño se recupera, después de varios meses, y tiene que ser entregado a hogares sustitutos, como la ley establece.

“Hay niños con los cuales se convive durante meses, y en ocasiones años, y al momento que los vienen a buscar, una vez recuperados, la tristeza me embarga, ya que hay un sentimiento que me une a ellos, pero tengo que recordar que mi rol es ser una madre temporal, para que el niño pueda regresar a su entorno familiar”, señaló la madre.

A pesar de sus 38 años, afirma que atender niños en el centro la llevó a estudiar estimulación, para seguir brindándole amor y atención a los niños.

Confesó que el mayor apoyo en su rol profesional y personal lo recibe de su esposo y familiares, quienes se sienten orgullosos del trabajo que realiza en beneficio de niños y niñas.


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1003844
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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