Problemas como homosexualismo, embarazo en adolescentes, drogadicción, enfermedades de transmisión sexual y otros, podrán ser tratados en privacidad a través del carácter de amigabilidad que se trata de reforzar en los servicios de salud dirigidos a esta población.
Adolescentes de 14 regiones del país serán beneficiados por el Programa Salud Integral del Adolescente, cuyos resultados de la evaluación del carácter de "amigabilidad" fueron presentados ayer en Panamá Oeste.
Una de las funcionarias de Salud trajo al auditorio el caso de un estudiante que acudió en su ayuda, tras confesarle su condición homosexual y su deseo de recibir atención sin la presencia de sus padres, que no aprueban sus preferencias sexuales.
La doctora Aida Libia de Rivera, encargada de la investigación, realizada por el Instituto Conmemorativo Gorgas, señaló que el mismo arrojó que al igual que en otras regiones, en Panamá Oeste los servicios no son tan amigos y amigas para la población adolescente.
En ese sentido, señaló que se hace necesario que las instituciones involucradas hagan un mayor esfuerzo para ganar confianza en la población adolescente y que acudan a los servicios con libertad, esperando encontrar confianza, privacidad y consentimiento.
Aunque el Programa de Salud Integral del Adolescente existe desde el año 1979, hay grupos de adolescentes esperando que se les brinde atención sobre su crecimiento y desarrollo, proyecto de vida y habilidad para enfrentar las adversidades de la sociedad, indicó la fuente.
Este programa abarca a la población de 10 a 19 años, el cual es cubierto por el Programa de Salud Integral del Adolescente que está en las escuelas.
Es importante señalar que durante la reunión de estudiantes, entre los que se encontraba Juan Medina, opinó que es positivo que vayan solos a las consultas, porque de repente en sus casas no se les da la confianza de contar sus problemas.
Sin embargo, para su compañera Leydis, a veces es incómodo porque hay algunos que no saben desenvolverse bien, pero hay otros que sus padres no los apoyan y por eso van solos.
A Tomás Álvarez, estudiante también, le gustaría ir solo a la consulta, en vez de estar acompañado de sus padres, porque así se siente más confiado y puede hablar de todo lo que le interesa.
En muchos casos, los adolescentes no encuentran en los centros de salud la privacidad que andan buscando para tratar sus problemas, ante el temor de ser vistos por personas conocidas y en su lugar acuden a instituciones como APLAFA, que sí les inspiran confianza.
Para Herlinda De Icaza, desde el punto de vista de madre de familia, considera que se trata de otra opción que se le da al adolescente para que reciba la orientación adecuada, aunque hay muchos padres que les niegan ese derecho a sus hijos.
Se espera que este estudio sirva para mejorar la atención que se brinda al adolescente, con un sistema más amigable que permita que los servicios lleguen a ellos para mejorar su calidad de vida.
Este programa tiene como objetivo ayudar al adolescente, de manera que encuentre alguien en quien confiar, y pueda conversar de la vida que lleva y las actividades que realiza.
Actualmente son muchos los adolescentes que ya mantienen relaciones sexuales, y algunos lo hacen sin protección, es por eso que además se realizarán exámenes, a aquéllos que llevan una vida sexual activa, para descartar una posible enfermedad, y que ésta, a su vez, se propague a otras personas.
Al consultar a algunos educadores sobre este programa, alegaron que es bueno, y debe realizarse, pues así se evitan situaciones lamentables.
Alegaron que a medida que pasa el tiempo nuestros jóvenes necesitan más orientación, pues es triste que niñas de 13 años, se encuentren embarazadas, o se refugien en la drogadicción y el alcoholismo.
Es por eso que se quiere evitar llegar a este punto, ya que se puede brindar una ayuda oportuna.
Los funcionarios señalaron que un 50.8% de los adolescentes atendidos en los servicios, pertenece al grupo de edad entre 10 y 13 años. Un 17.3 % al grupo de 14 a 15 años, y un 15.2 % de 18 a 19 años.
Es notable que los adolescentes de 16 a 18 años sólo tienen una cobertura de 5.8 %.
Una oferta para la juventud
Este programa pretende ayudar a los jóvenes, con la finalidad de evitar hechos que después haya que lamentar.