Provincias

Una salida a los problemas de los niños panameños

Un total de 161 niños viven de forma permanente en la ciudadela y otros 54 en atención diurna


UNOS 219 niños viven actualmente en la Ciudad del Niño, todos ellos entre los cinco y 18 años de edad.
Todos afrontan una cruda realidad: la carencia del padre o la madre en el núcleo familiar, sumado a los problemas económicos.
De acuerdo con Fortunato Peiroten, quien dirige la Ciudad del Niño, manifestó que los niños que ingresan a este lugar, tienen además de estos problemas, otros como la drogadicción por parte de alguno de los progenitores y el maltrato físico.
A la Ciudad del Niño, los menores son llevados por las propias familias, algún trabajador social, hospitales, centros de salud, aunque previamente todos los aspirantes deben pasar por un comité de selección, el cual estudia cada caso y asignan los cupos por grado de desamparo.
De los 219 niños que alberga la Ciudad del Niño, 115 provienen de familias en Panamá Oeste, lo que equivale a un 53% de la población de la ciudadela; del total, 61 son de familias del distrito de La Chorrera.
Fortunato Peiroten explica que la Ciudad del Niño asume la responsabilidad de la alimentación, la atención medica, educación y formación de valores en los niños.
Agrega que 161 niños viven de forma permanente en la ciudadela y otros 54 están en atención diurna, lo que significa que regresan a dormir en las noches a sus casas, con lo cual se busca evitar el desarraigo de sus hermanos y padres.
El sostenimiento de la Ciudad del Niño se logra con un subsidio del Ministerio de Desarrollo Social y Lotería Nacional de Beneficencia, que cubren el 25%; los programas de autogestión abarcan cada año el 39% y el resto debe buscarse en apoyos y donaciones de empresas.
Al llegar a los 18 años los adolescentes deben abandonar la Ciudad del Niño aunque muchas veces regresan a los hogares en donde la situación ha empeorado, por lo que se ha iniciado un programa de ayuda a las familias.
Este programa consiste en ayudar a las mujeres y hombres para que superen las circunstancias que los obligaron a internar a sus hijos, de modo que los niños regresen en el menos tiempo posible a sus hogares.
Peiroten admite que el programa tiene sus riesgos, principalmente en que el mismo sea visto como un paternalismo. Es por ello que se busca mantener un equilibrio.
Una forma de apoyar a las familias es enseñándoles en los talleres labores como modistería, belleza, cocina y otros.
Todos ellos son reconocidos por el Ministerio de Educación y el Instituto Nacional de Formación Profesional (INAFORP); además de cursos de orientación familiar y desarrollo humano.
Explica además que los programas de apoyo a la familia están siendo financiados con ayuda internacional proveniente de España, específicamente del ayuntamiento de Valladolid y que se inicio en el 2003, año en el cual se construyeron 17 casas en los distritos de Arraiján y La Chorrera.
Para ello, cooperó el Ministerio de Vivienda (MIVI), el cual suministró ayuda técnica, mientras que el Fondo de Inversión Social (FIS) aportó una cuarta parte de lo que se requería
Para este año se proyecta la construcción de 15 casas más, y para lo cual se tendrá financiamiento del Ayuntamiento de Castilla y León.
  • A la Ciudad del Niño, los menores son llevados por las propias familias, algún trabajador social, hospitales, centros de salud, aunque previamente todos los aspirantes deben pasar por un comité de selección.

  • Esta institución asume la responsabilidad de la alimentación, la atención medica, educación y formación de valores en los niños.

  • Al llegar a los 18 años los adolescentes deben abandonar el lugar.


fecha edicion
old id
205923
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América