LOS casos del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), se disparan en la provincia de Colón donde se estima hay una gran concentración de enfermos con el virus terminal.
Frente a este panorama un grupo de religiosos trabajan con las uñas para realizar una labor desinteresada en atender a pacientes y niños infectados con el virus.
La población infantil infectada con SIDA desde el primer caso detectado en 1998, arroja en la actualidad que de 244 niños solo sobreviven 159 y 85 descansan en paz al ser contagiados desde el vientre.
La Fraternidad de la Pequeña Familia de María, conformada por religiosos y personas entregadas al amor por el prójimo ha decidido continuar su misión y ayudar a los enfermos terminales de SIDA en su recuperación dando aliento en los últimos momentos de su vida y en la medida de lo posible con ayuda de la medicina.
El párroco del Albergue de María, Vicente Mongarte, señaló que es arduo el trabajo y no pierden la esperanza en construir un centro para la atención de los niños y niñas con SIDA que nunca pidieron esa enfermedad.
El párroco relató que se han encontrado con situaciones en donde los padres de los niños enfermos no cuentan con los recursos para el tratamiento médico.
"Actualmente hay cinco niños que esperan ser trasladados de Malambo a Colón para su atención y buscamos a través del centro construir en esta ciudad un albergue para niños infectados con capacidad para 30 infantes", manifestó Mongarte.
El proyecto está contemplado realizarse con una inversión de 248 mil 500 balboas incluyendo la compra del inmueble.
Para alcanzar la suma necesaria los religiosos esperan contar con el apoyo de ciudadanos, empresas y patrocinadores.
Morgante advirtió que el SIDA, junto a la tuberculosis, mantiene una gran infestación en áreas consideradas rojas, tanto dentro como fuera de la ciudad, asegurando que le preocupa la alta incidencia de la enfermedad que se produce en áreas como La Feria, en donde fueron trasladados los antiguos moradores de La Playita y el sector de la costa abajo de Colón.
Pero es más preocupante la situación de contagio cuando ya se manejan informaciones de ritos satánicos entre jóvenes que incluye orgías sexuales y donde sus participantes son portadores del virus mortal.
Una voz de esperanza para niños infectados de SIDA
En la provincia de Colón han muerto 85 niños de los 244 casos detectados desde 1998.