Darién. Cerca de 60 familias en la provincia de Darién establecieron sus viviendas a un área más alta y segura, lejos de las fuertes corrientes del río Chucunaque y Mortí, para evitar que sean arrastradas por las crecidas. El dirigente en la zona, Arnulfo López, precisó que estas áreas son habitadas por indígenas kunas.
Resaltó que este año con las primeras lluvias, el río Mortí y el empuje del Chucunaque, represaron gran cantidad de agua y palos, provocando inundaciones en altas horas de la noche, que arrastraron 12 casas, falleciendo un infante de 10 días de nacido, a consecuencia del frío. Ante esa eventualidad, las autoridades comunitarias y la población decidieron el traslado de los residentes a un lugar más seguro.
Agregó que por el momento los niños tendrán que cruzar el río para ir a la escuela, pero ya se están haciendo gestiones para trasladarlos. Mortí cuenta con una población de más de 400 personas, que en su mayoría se dedican a la economías de subsistencia basada en la producción de café, ñame y otoes y a las artesanías de molas.