Los grupos indígenas que habitan en Panamá continúan viviendo en la pobreza y pobreza extrema, principalmente Veraguas y Darién, situación que durante los 10 últimos años ha provocado una mayor y acelerada migración.
Durante la ultima década, los Kuna, Ngöbe Buglé, Emberá Wounaan, Bri Bri, Teribes, han intensificado la migración a otros puntos del país, en búsqueda de mejores condiciones de vida, aunque 20% de cada 100 de los que viven en áreas rurales indígenas en condiciones de extrema pobreza.
Mientras 98 familias de cada 100 en estas mismas áreas, son consideradas como pobres.
Frente a estas cifras, la iglesia Católica advirtió que "no se justifica esta pobreza, considerando los millones que se han invertido", especialmente en grupos como los Ngöbe Buglé.
Estas cifras son el resultado de un estudio elaborado por el profesor William Hughes y el antropólogo Blas Quintero, denominado la "Migración Indígena en Panamá y la fuerza de los Pequeños".
El estudio abarcó los movimientos migratorios de todos los grupos indígenas durante la última década.
Las conclusiones del estudio fueron presentadas durante la celebración del VIII Encuentro Nacional de Pastoral Indígena efectuado por la Coordinadora Nacional de Pastoral Indígena (CONAPI).
El estudio buscaba establecer la magnitud de la migración indígena en el país, durante la últimos 10 años.
También se propuso fijar las razones de este fenómeno.
Para la década del 90 la población indígena aceleró el ritmo de migración, impulsada por la carencia de fuentes de trabajo en sus comarcas.
Un estimado en base a la información suministrada por la encuesta, sugiere que los migrantes temporales podrían ser unos 60,000 indígenas al año.
Los gobiernos deben definir políticas que resuelvan los graves problemas de la población indígena.
De todos los grupos, los Kunas son los que poseen mayor actitud a migrar con respecto a los Ngöbe Buglé.
Los Ngöbe Buglé tienden a movilizarse hacia las provincias de Bocas del Toro, Chiriquí y Veraguas, mientras que los Kunas hacen lo propio hacia Colón y Panamá.
No obstante, los Emberá Wounaan poseen también una elevada tasa de migración, aunque menor que los Kunas.
Los Embera Wounaan emigran hacia Panamá, Colón y Darién, siendo el patrón general la cercanía a las fuentes de trabajo como son los cafetales, bananeras y corte de caña.
Unos 60 mil indígenas emigran cada año
Unas 98 de cada 100 familias son pobres.