El Centro de Medicina Física y Rehabilitación Infantil el Buen Samaritano, necesita ayuda urgente, ya que corre peligro de desaparecer si no recibe la ayuda económica que se requiere para sufragar los gastos.
Este centro, cuyo objetivo de funcionamiento es ayudar a menores que padecen problemas de discapacidad, en la actualidad no recibe el apoyo necesario para continuar con su labor en beneficio de la comunidad.
El presidente de la junta directiva de la entidad, Raúl Antonío, precisó que los gastos de funcionamiento están por arriba de los 2 mil balboas mensuales.
La cifra antes señalada incluye el pago a los profesionales, como los fisioterapeutas, además del personal administrativo, de seguridad y los pagos de servicios de energía eléctrica, el agua y otros, indicó.
El Centro de Medicina Física y Rehabilitación Infantil el Buen Samaritano funciona a través de un ahorro que está entre los mil 900 balboas, "pero eso se nos puede ir; lo que deseamos es atender a la población que no puede pagar pasaje para llevar a su niño o niña a las rehabilitaciones", sostuvo Antonío .
Manifestó que siempre han recurrido a la comunidad colonense para recaudar fondos que ayuden a sufragar los gastos de atención y rehabilitación de los discapacitados que allí acuden.
Esta vez solicitan apoyo con mayor énfasis, a los empresarios, para que ayuden a quienes más lo necesitan, ya que con sus aportes, aunque sean mínimos, se podrá evitar el cierre de la institución, puntualizó.
Para aquellos que quieran donar pueden llamar al 442-8360 de lunes a viernes desde las 7:30 de la mañana hasta las 3:00 de la tarde, o llegar al Banco del Istmo, Banco General o a la Caja de Ahorros.
Mientras, los trabajadores solicitan a la ciudadanía de buen corazón, sobre todo, a quienes tienen más para compartir, que sus donaciones serán recibidas con mucho aprecio.
El Centro de Medicina Física y Rehabilitación Infantil el Buen Samaritano, está ubicado en el corregimiento de Pilón.
En sus instalaciones son atendidos 109 niños discapacitados de forma gratuita.
Al lugar acuden en su mayoría pacientes que no tienen recursos, por lo que se hace necesario que quienes puedan ayudar lo hagan por medio de donaciones, lo cual permitirá que siga funcionando.
Al no contar con el dinero para sufragar los gastos, el centro podría cerrar sus puertas.