P. Oeste. El vendaval con fuertes descargas eléctricas del pasado miércoles, afectó unas 10 viviendas en el distrito de Arraiján, debido a leves inundaciones que se produjeron.
Los ríos Aguacate, Potrero, San Bernardino, San Agustín y Quebrada San José, estuvieron a punto de desbordarse, al tiempo que se dieron deslizamientos de tierra y varios árboles caídos por la furia del viento.
La intensa lluvia con granizo se prolongó por unas tres horas, mientras que Juan Vega fue alcanzado por un rayo en su propia residencia localizada en El Llano, siendo trasladado de urgencia a la policlínica de la Caja de Seguro Social (CSS), con una leve quemadura en el tórax.
Unidades de los bomberos y Protección Civil permanecieron vigilando el área toda la noche. La vivienda del señor Juan González, del taller Inca, localizada en Loma Bonita, se inundó nuevamente hasta la mitad, afectando a sus ocupantes y algunos pudieron sacar en hombros, parte de los enseres, estufa, cama, televisores, entre otros artículos.
El propietario del inmueble sostuvo que desde el acontecimiento del pasado 12 de julio, donde unas 13 barriadas se afectaron por las inundaciones, se pronosticaba que el desastre podría repetirse por la falta de dragado de los ríos.
Mientras que la tensión se apoderó de los residentes de Bello Amor, Residencial Vista Alegre, urbanización de Nuevo Arraiján y El Realengo, atemorizados por la crecida del río Aguacate.
Unas viviendas de la calle primera de la barriada 7 de Septiembre, áreas revertidas de Arraiján, fueron afectadas por segunda vez parcialmente con inundaciones y deslizamientos de tierras.
Según el comandante jefe de los bomberos de Arraiján, Víctor González, el río Aguacate sólo le faltó dos pies para desbordarse, situación que podría nuevamente afectar a las barriadas de Bello Amor y Residencial Vista Alegre.
Otras de los sectores afectados fueron Bajo Las Palmas con tres viviendas por leves inundaciones, La Polvareda donde varios árboles se desplomaron, Loma Bonita, Las Acacias, El Llano y El Realengo, donde la quebrada estuvo a nivel de desbordarse.
Por otro lado, los buhoneros afectados por la lluvia y el fuerte viento que también azotó La Chorrera, solicitaron a la alcaldesa del distrito, Yolanda Villa de Arosemena, vuelva a colocarse la estructura de zinc que fue desmantelada y que les brindaba mayor resguardo.
La alcaldía trasladó a los buhoneros localizados en la Avenida de Las Américas en una vía que fue convertida en peatonal, donde construyó una galera con materiales que fueran prestados por una empresa cervecera.