UNOS 40 vendedores de legumbres y frutas de los alrededores del mercado público de Santiago, cabezas de familia, dejaron sentir ayer su descontento con el alcalde Rubén Patiño, por otorgarle permiso a un extranjero para vender estos productos a bajos precios.
Según los quejosos, lo actuado por la autoridad atenta contra el sustento diario de muchas personas humildes de la provincia de Veraguas que por años han dependido de esa actividad.
César Rodríguez y Mirna Vergara, voceros de los afectados, indicaron que el alcalde no tiene consideración con todos los vendedores del mercado.