La necesidad de demarcar la línea fronteriza apremia, luego que por más de 40 años residentes de Costa Rica han manifestado que los panameños movieron los hitos a 8 metros hacia el territorio tico.
Aunque el alcalde Gerardo Ramírez, de la municipalidad de Corredores, dijo que será respetuoso del informe final de los institutos geográficos de ambos países, informó que la disconformidad de los ciudadanos costarricenses -que viven próximos a la línea fronteriza- continúa tras señalar que el país perdió ocho metros.
El desorden que existe en la frontera, y principalmente en el área de Paso Canoa, ha llegado a tal punto que hay construcciones panameñas que se han levantado en la misma línea fronteriza y tocan el suelo costarricense.
En un recorrido que hicieron las autoridades municipales de Barú y Corredores, constataron que desde el área de Paso Canoa Centro hasta el sector de San Jorge, se invadieron terrenos desde hace 20 años.
De igual forma, residentes panameños han denunciado la misma situación en otros puntos a lo largo del cordón fronterizo, donde costarricenses tenían parte de su finca dentro del lado de Panamá.
El problema es que las autoridades costarricenses han denunciado que algunos "chinamos", o vendedores de la economía informal de Panamá, tienen sus establecimientos dentro del suelo costarricense, provocando un completo desorden en este sentido.
Este fue uno de los temas presentados en la VII reunión de la Comisión Mixta Permanente de Límites, a cargo de las direcciones de política exterior de las cancillerías de Panamá y Costa Rica.
Javier Bonagas, quien atiende este tema en el Ministerio de Relaciones Exteriores, informó que se ha continuado con la tarea de demarcar la ubicación de los hitos fronterizos.
La preocupación del cambio de puntos en los hitos y la tenencia de tierras en la frontera entre Panamá y Costa Rica, ya comenzó a ordenarse, luego que los institutos geográficos de ambos países colaboraron con los puntos exactos por donde debe pasar la línea divisoria, para evitar cualquier dificultad.
Bonagas confirmó que hubo casos aislados, donde el hito fue removido a otro punto por parte de los pobladores, pero en la revisión se volvió a los puntos originales y ahora con mayor cantidad de hitos.
Se trató del caso de dos personas que sus propiedades cruzaban la frontera de ambos países. Luego de conversar con los ciudadanos panameño y costarricense, se procedió a delimitar el lugar y ahora corresponde ejecutar la medida.
Los ciudadanos de estos países sólo tienen derecho a tener sus propiedades hasta donde llega la línea fronteriza, porque de lo contrario, entran en el territorio de otro país.
A pesar de la extensa territorialidad que implica esta frontera, la mayor dificultad que se presenta es la asignación de recursos económicos para continuar con esta delimitación, puntualizó Bonagas.
En estos momentos han avanzado en el cordón fronterizo de Paso Canoa, en el distrito de Barú, y Cañas Gordas, en el distrito de Renacimiento.
El problema es que a lo largo de la frontera se encuentran sectores donde se ha asentado mayor cantidad de población, a diferencia de las zonas más boscosas, donde es necesario colocar mayor cantidad de hitos.
Verificarn zona fronteriza ante remoción de hitos
Se ha avanzado visitando algunos puntos en los distritos de Barú y Renacimiento.