Entre gritos y empujones finalizó la protesta encabezada por mujeres del antiguo Plan de Concienciación de la Gobernación de Colón, quienes piden plazas de empleos, al vencer el pasado 15 de enero la partida destinada para el funcionamiento del programa, que beneficiaba a 85 damas.
Tras permanecer dos horas cerradas, la entrada y salida de la ciudad por la acción de las mujeres, la Policía Nacional ejecutó la orden de desalojo emanada de las autoridades del distrito, pero ante la negativa de las manifestantes quienes evitaban que las unidades del orden público desintegraran el tranque vehicular, Judith Peña, luchaba con una cadena de policías que le impedía suspender el paso de los vehículos.
Peña era sostenida por las unidades policiales, ella, logró arrancarle parte del uniforme mientras era arrastrada hasta un carro de la Policía, pero ante la tensa situación un uniformado utilizó un aerosol paralizante que afectó a la manifestante y al resto de sus compañeras.
Los gritos de las compañeras de Peña se escuchaban, mientras el subcomisionado Guillermo Caballero, al mando de la operación, ordenaban que la esposaran para lograr el control de la mujer que peleaba, para no ser trasladada por unas seis unidades de la Policía, quienes la mantenían bajo control.
Xiomara Alarcón, vocera de las protestantes dijo que su compañera fue golpeada por los policías e hizo un llamado a la mandataria Mireya Moscoso, para que atienda el problema de Colón y que no sea a través de intermediarios que se intente solucionar la problemática de los desempleados, porque se han beneficiado a unos cuantos que no han militado en las luchas populares.
Alarcón indicó que el asesor presidencial, George Weeden, no está interesado en los problemas porque manifestó a un grupo de mujeres que si deseaban, incendiaran Colón; además de que a quince días de permanecer encadenadas en el parque de la Avenida Central ninguna autoridad ofrece alternativas.
Por su parte, Wayne Rushin Morales, corregidor del Barrio Sur, dijo que se ordenó desalojar la vía porque se está creando una anarquía y señaló a las manifestantes que está seguro que el sentir del asesor Weeden no es compartido por la presidenta de la República.
La autoridad civil expresó que comprende la desesperación que viven las madres-padres, cuando el año escolar está por iniciarse y no tienen medios para enviar a sus hijos al colegio; las invitó a que agoten las diligencias necesarias a través de la presidencia para lograr una reunión.
Luego del incidente con las unidades de la PN, las mujeres marcharon hasta su punto de concentración en la Avenida Central, donde estudian la posibilidad de viajar a la capital para exigir en esta ciudad, respuesta de la presidenta Moscoso.
El tranque vehicular abarcaba unos cinco kilómetros desde la entrada de la ciudad hacia las afueras del corredor, mientras camiones de carga que salían del Puerto de Cristóbal quedaron estacionados en la Avenida Bolívar en espera de despachar los contenedores que portaban.
Aunque la medida de fuerza asumida por las manifestantes en el segundo día de cierre afectó la actividad matutina comercial de Colón, era apoyada por otras personas que las animaban para continuar la lucha hasta tanto se logre conseguir los empleos solicitados.
Para hoy a las 11:00 a.m. la administración de la Zona Libre de Colón está convocando a una rueda de prensa donde estará presente el asesor presidencial, George Weeden, quien junto a otros funcionarios de esta institución ofrecerá un informe sobre los programas que se están llevando a cabo en Colón para darle trabajo a los desempleados de la provincia.