La violencia intrafamiliar no es un problema exclusivo de clases sociales, niveles de educación ni regiones, los casos sólo se diferencian por el lugar donde ocurren y todos tienen como denominador común, el dolor y el sufrimiento.
En el distrito de Parita, provincia de Herrera, la violencia no solamente se manifiesta con abuso físico del hombre hacia la mujer, sino con las presiones psicológicas que se dan en los hogares, manifestó la personera municipal de ese distrito, Gisela Tello.
Tello lamentó que la mayoría de los casos que llegan a su despacho son precisamente de violencia intrafamiliar y son los hombres los que golpean a sus esposas.
Agregó que ella no sólo ejerce una función judicial en su despacho, sino también social, "yo cito a esas personas, en este caso a las parejas, mantengo con ellos una entrevista ardua, trato de hacer lo posible para que sus hogares se mantengan unidos", explicó la funcionaria.
Igualmente de refirió a un caso específico en el que una señora declaró que durante 30 años de matrimonio, su esposo ha mantenido violencia psicológica en el hogar.
Detalló que su esposo llegaba ebrio a la casa y la agredía verbalmente, ofendiéndola, lo que atenta contra el fuero de todo ser humano.
En ese sentido, Tello adelantó que estará citando a todos los hombres que sean denunciados, de manera que entiendan que la situación de maltrato no continuará.
Señaló que los agresores serán investigados, penados y en el mayor de los casos condenados.
SOLUCION CON PROBLEMAS
El arquitecto Marcos Cruz denunció el incumplimiento en el pago de unos planos que serían utilizados para la construcción del albergue de mujeres maltratadas en el distrito de David, a cargo de la señora Tania Wald.
Según Cruz, el plano que él realiza es para el proyecto de desarrollo, ventas y construcciones, y lo creó a solicitud de la señora Wald, valorado en B/. 3,400.00
Señaló que los trabajos que realiza es bajo servicios profesionales y aún no se le ha cancelado las últimas páginas de los planos que diseñó.
Cruz recalcó que Wald está utilizando los planos en proyectos que no fueron diseñados y sin previa consulta.
Por su parte, Wald dijo que ella le pidió a Cruz que creara tres páginas de planos, firmando un contrato donde actualmente sólo le debe la suma de B/. 200.00
Las otras siete páginas que elaboró Cruz no fueron solicitadas por ella, por lo que la documentación resulta ilegal.
Señaló que el arquitecto sólo busca sacar provecho de los problemas que tiene la construcción del albergue de mujeres maltratadas.