Para los residentes de la comunidad de Portobelillo, en el distrito herrerano de Parita, todos los días son un verdadero calvario, principalmente, por la falta de agua, que desde hace meses no llega a sus grifos.
Son más de ocho meses los que los residentes han vivido sin agua potable en sus hogares, y en los cuales han tenido que aprender a utilizar la que les suministran a través de carros cisterna, la cual en ocasiones no llega a todos los hogares.
"Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Valoremos lo que tenemos", dijo con nostalgia la moradora Berta Santana, en referencia a la escasez del líquido que los afecta diariamente.
Según relató, cada día deben estar pendientes de los carros cisterna para correr a llenar los tanques y las vasijas para todas las necesidades familiares, desde cocinar y lavar hasta el aseo personal y de las casas.
"A veces llega el cisterna, pero la cantidad que trae no alcanza para todos", informó Santana, quien aseguró que el peso de los tanques le ha provocado lesiones al cargarlos.
El corregimiento de unos 900 habitantes ha sido identificado como el más afectado por la sequía en la provincia, ya que los pozos que lo abastecían se secaron.