Separemos una cosa de otra, y determinemos si podemos o no tildar de fracaso la participación de Panamá en la Copa Centroamericana 2013.
El grupo que defiende que no lo fue, argumenta que el verdadero objetivo es el de llegar a la Copa Oro. Pero si quitamos esta competición de por medio y nos enfocamos únicamente en el torneo regional, ¿podrá alguien rebatir que no fue un fracaso la actuación de Panamá en esta justa?
La Roja apenas anotó un gol, no ganó en la ronda grupal y no logró conseguir el primer objetivo: avanzar a la siguiente fase. Yo pregunto, ¿cómo se le puede llamar a esto?
Panamá es, según el “ranking” Fifa, el mejor seleccionado del área, mas hoy su nombre no está escrito entre los semifinalistas, mientras que otro como el de Belice, sin demeritar a este equipo, sí lo está.
Ahora hablemos de la Copa Oro. Para poder lograr un cupo a este certamen, tenemos primero que vencer mañana a Guatemala, una misión nada fácil, pero que está dentro de las posibilidades, sobre todo porque partimos, en papel, como favoritos.
Sin embargo, con respecto a este tema, yo me hago otra pregunta, ¿nos debe dejar satisfechos lograr, por medio de un repechaje, un pase a un torneo al cual clasifican cinco de siete selecciones? Analicemos y juzguemos.