El australiano Patrick Rafter ha prometido enterrar el hacha de guerra y hacer las paces con su compatriota Mark Philippoussis, con quien está dispuesto incluso a compartir habitación durante el torneo de tenis de los JJ.OO. de Sydney en la Villa Olímpica.
Los jugadores parecían irreconciliables después de las duras críticas de Rafter por la decisión de Philippoussis de no participar en la eliminatoria de semifinales de Copa Davis contra Brasil, al alegar "Scud" una lesión, pero con los JJ.OO. a una semana, Rafter está dispuesto a olvidarlo todo. "Estoy muy feliz de que todo quede olvidado y si le veo desearé que tenga un buen día", señaló con ironía.
Esta posible reconciliación abriría la puerta a Philippoussis para formar parte de la escuadra australiana en la final de Copa Davis contra España, en Barcelona, del 8 al 10 de diciembre. Philippoussis, en principio, había sido excluido de la misma por el capitán "aussie" John Newcombe ante los ataques del resto de la formación.
"No quiero sentirme incómodo con él. Estoy encantado y me sentaré a charlar con él y entre todos crearemos una buena atmósfera de equipo", continuó Rafter.
Rafter y Lleyton Hewitt se habían mostrado muy críticos con Philippoussis después de su deserción contra Brasil, pero ahora las cosas parecen haber cambiado. "Sin compartimos habitación, todo quedará claro", señaló Rafter, quien al principio de la polémica había insinuado que él y Hewitt se bastaban para resolver la final contra España.