El multimillonario Raj Rajaratnam depositó hoy la fianza exigida -que incluye el abono en efectivo y propiedades de 20 millones de dólares- para poder esperar fuera de prisión la sentencia por montar el mayor caso de uso de información privilegiada por un fondo de inversión jamás juzgado en EE.UU.
El empresario de 53 años, fundador del grupo Galleon fue hallado hoy culpable por un jurado, tras dos semanas de deliberaciones, de los 14 delitos que se le imputaban en relación a un caso que se ha saldado con un total de 26 imputados, de los que 21 se han declarado culpables.
La sentencia está prevista para el próximo 29 de julio, por lo que el acusado decidió acogerse a la fianza impuesta -que también establece que ha de ser supervisado con una pulsera electrónica- y poder así esperar a esa fecha en su casa, en lugar de ingresar en prisión de forma inmediata, según detallaron fuentes judiciales.
El paquete completo de la fianza, que en total exige un aval de 100 millones de dólares -respaldados en realidad por los 20 millones entregados-, podría ser el mayor jamás impuesto por una corte en EE.UU., según coincidían en destacar hoy diversos analistas.
El juez le permitió acogerse a esa fianza pese a la petición de la Fiscalía de que no se le concediera, por considerar que existe un elevado riesgo de fuga, debido a la gran cantidad de dinero que se cree que tiene en el extranjero y la larga sentencia a la que se enfrenta.
En concreto, el jurado popular designado para este caso encontró culpable a Rajaratnam de cinco cargos de conspiración por cometer fraude de valores (que cada uno conlleva una pena máxima de cinco años de prisión) y de otros nueve relacionados con haber cometido esos fraudes (con penas de hasta veinte años por cada uno).
La fianza también establece que el acusado no podrá viajar a más de 110 millas (177 kilómetros) de Nueva York , así como la entrega de sus pasaportes.
La declaración de culpabilidad de hoy ha sido entendida como una gran victoria para las autoridades estadounidenses, que jamás habían impulsado una causa tan ambiciosa para combatir el uso ilegítimo de información privilegiada y ayudar así a definir la delgada línea entre ese delito y la obtención legítima de datos o pistas de trascendencia sobre actividades empresariales antes de invertir en bolsa.
La ambición de esta causa se demuestra con datos facilitados por la Fiscalía federal de Manhattan durante el juicio como la intervención de 45 líneas telefónicas (algo que muy pocas veces se permite, salvo en casos de drogas o terrorismo), todo para demostrar que el grupo Galleon obtenía ilegítimamente información de importantes compañías antes de que ésta fuera pública y sacar provecho de ella en operaciones bursátiles.
Para ello, y siempre según la acusación, Rajaratnam -en su día máximo responsable de un fondo de inversión con muy buena reputación- se rodeó de una red de analistas y ejecutivos que le facilitaban esa información a cambio de dinero, entre ellos de gente incluso de Goldman Sachs.
La Fiscalía sostiene que gracias a ello el fondo de inversión de Rajaratnam -al que el fiscal Preet Bharara describió hoy como "en su día uno de los más educados, exitosos y privilegiados profesionales del país"- ganó 63,8 millones de dólares.
En un comunicado difundido tras conocerse el veredicto, Bharara añadió que, pese a su privilegiada posición, y "como muchos otros últimamente", Rajaratnam, nacido en Sri Lanka, se dejó llevar por "la avaricia y la corrupción".
A la salida de la corte, el abogado defensor John Dowd dijo a la prensa que el fallo será recurrido, mientras Rajaratnam abandonaba los juzgados con semblante serio e impasible pese al acoso de las cámaras.