El presidente de Cuba, Raúl Castro, atenuó hoy la expectativa sobre la Conferencia Nacional que el Partido Comunista (PCC, único) celebrará a finales de mes al comentar que "no hay que hacerse tantas ilusiones" con la que es una "cuestión interna" de la organización.
"La conferencia ahí va caminando, pero no hay que hacerse tantas ilusiones con la conferencia ni levantar mucha perspectiva (...). El Congreso (celebrado el año pasado) es lo definitivo. Ahora es una cuestión interna del partido, de irlo perfeccionando", manifestó Raúl Castro a preguntas de periodistas en el aeropuerto de La Habana, tras despedir al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.
El PCC celebrará el 28 de enero una Conferencia Nacional con el propósito de revisar sus métodos de trabajo y determinar transformaciones "necesarias" dentro de la organización.
Esa reunión llega después del VI Congreso comunista que tuvo lugar en abril de 2010, donde Raúl Castro quedó elegido como primer secretario del partido en sustitución de su hermano Fidel y donde quedó aprobado el plan para "actualizar" el modelo económico socialista.
La Conferencia Nacional comunista ha suscitado expectación por su novedad (es la primera en la historia del PCC) y por la posibilidad de que puedan producirse cambios o directrices tendentes al relevo generacional que reclamó Raúl Castro en el VI Congreso.
De hecho, aquel cónclave aprobó una resolución donde faculta a la Conferencia Nacional a elegir nuevos integrantes al Comité Central, de donde sale elegido el Buró Político.
El documento base de la Conferencia -divulgado el pasado octubre- incluye además la propuesta más novedosa que Raúl Castro hizo en el Congreso de abril: la limitación de los mandatos políticos y estatales del país a un máximo de diez años, así como "proyectar la renovación paulatina en los cargos de dirección".
En sus declaraciones a la prensa en La Habana, Raúl Castro también se refirió hoy al proceso de "actualización" económica emprendido en la isla y aseveró que "va como debe, con paciencia y sin apuros para no cometer nuevos errores".
"Se cumplirá también todo el programa, depende también de muchos factores en cuanto al tiempo. Pero vamos a nuestro paso para evitar errores", afirmó el general Castro.
Ese plan de ajustes económicos consiste en una pequeña y controlada apertura a la iniciativa privada con la ampliación del trabajo "por cuenta propia", una drástica reducción de las abultadas plantillas estatales o la eliminación de algunos subsidios sociales, entre otras medidas.
Como parte de esa "actualización", en los últimos meses el Gobierno ha aprobado en los últimos meses medidas de relevante calado social como la legalización de la compraventa de viviendas y vehículos entre particulares, tras décadas de prohibiciones, o la posibilidad de que los cubanos puedan acceder a créditos bancarios.