El seleccionador de fútbol de Irak, Adnan Hamad Majeed, afirmó que la realidad que vive su país, inmerso en una guerra, no le permite al equipo disfrutar verdaderamente de los logros que ha conseguido en los Juegos Olímpicos.
El técnico iraquí se pronunció en estos términos en la víspera del partido de semifinales del torneo de Atenas 2004, en el que luchará por una plaza en la final ante la selección nacional de Paraguay.
Hamad considera que no se puede decir que el equipo se haya convertido en un símbolo de la paz, porque el país sigue en guerra y con los militares en todas partes, al tiempo que insistió en que, como en anteriores ocasiones, quieren ofrecer los triunfos a la gente que sufre en Irak para hacerles felices.
Hamad señaló finalmente que están satisfechos por haber alcanzado las semifinales.