El Tribunal de Sentencia de la ciudad noroccidental de Chimaltenango reanudó hoy el juicio en contra de un ex comisionado militar, acusado de la desaparición de seis indígenas guatemaltecos entre 1982 y 1984.
Fuentes del Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos (CALDH), que asesoran a familiares de las víctimas, explicaron a Efe que en la reapertura del debate oral y público, el Tribunal da lectura parcial a las pruebas que se presentaron en contra del acusado, Felipe Cusanero.
En el juicio, que estaba suspendido desde hace año y medio por apelaciones judiciales de Cusanero, el Tribunal, presidido por Walter Paulino Jiménez, se tenía que dar lectura completa a todos los documentos.
Sin embargo, las partes se han puesto de acuerdo y solo se leen de forma parcial, apuntó.
Los querellantes adheridos al proceso, entre ellos la Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala (Famdegua), presentaron como pruebas documentos de la Recuperación de la Memoria Histórica (Remhi) y de la Comisión del Esclarecimiento Histórico (CEH), dijo un portavoz de CALDH.
Esos informes recogen las múltiples violaciones que se registraron durante el conflicto armado en el país (1960-1996), como masacres y desapariciones forzadas.
"Según lo que se puede observar, es que el Tribunal quiere acelerar el proceso y dar cuanto antes la resolución", añadió.
El abogado de CALDH, Juan Francisco Soto, dijo a Efe que el ex comisionado militar se enfrenta a una sentencia mínima de unos 150 años de prisión inconmutables.
El Código Penal establece penas mínimas de 25 años de prisión y máximas de 40 años por desaparición.
Cusanero, quien está en libertad bajo fianza, es acusado de la desaparición forzada de Lorenzo Ávila, Alejo Culajay, Filomena López, Encarnación López, Santiago Sutuj y Mario Augusto Tay, entre el 5 de noviembre de 1982 y el 28 de octubre de 1984.
Las desapariciones ocurrieron en la aldea Choatalum, del municipio de San Martín Jilotepeque, en el departamento noroccidental de Chimaltenango.
El juicio en contra de Cusanero es el primero que se celebra en Guatemala por casos de desapariciones forzadas durante el conflicto armado que acabó el 29 de diciembre de 1996 con la firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y la entonces guerrilla.
La guerra dejó unas 200.000 víctimas, entre ellos unos 45.000 desaparecidos.
La acusación penal en contra del ex comisionado militar fue presentada el 9 de junio de 2003 por familiares de los seis indígenas desaparecidos.