Varios sindicatos de los poderosos sectores metalúrgico y minero de Brasil aceptaron reducir salarios y jornadas para evitar despidos masivos en medio de la crisis, mientras otros gremios se mantienen en pie de guerra en rechazo a esa propuesta.
La trasnacional minera Vale afirmó hoy que siete sindicatos que agrupan a 17.000 trabajadores firmaron una propuesta presentada la semana pasada para reducir el salario en un 50% a cambio de mantener beneficios del contrato colectivo y los empleos.
El mes pasado, Vale anunció el despido de 1.300 trabajadores en varios países y dio vacaciones forzadas a otros 5.500, la mayoría de ellos en Brasil.
"Vale reafirma que emprende esfuerzos para mantener el nivel de empleo, inclusive ante el grave cuadro económico global que afectó fuertemente al sector siderúrgico", dijo hoy la empresa.
El presidente del Sindicato Metabase de Belo Horizonte (estado de Minas Gerais), Sebastiao Alves de Oliveira, dijo que el acuerdo con Vale fue acatado "para evitar una desgracia mayor".
Metabase agrupa a unos 24.000 trabajadores de varias localidades de Minas, "donde la situación es caótica", explicó a Efe.
Además del "devastado" sector de minería, hay despidos en la siderúrgica, metalmecánica y agricultura, señaló Alves de Oliveira.
En el otro extremo, tres sindicatos rechazaron la propuesta de reducir salarios y jornadas, la calificaron de "inmoral" y "oportunista", y argumentaron que Vale remunerará con 2.500 millones de dólares a sus accionistas y supuestamente tiene la forma de garantizar estabilidad a todos sus trabajadores.
También hoy, los 2.799 trabajadores de la firma MWM Motores aceptaron reducir la jornada laboral y evitar 700 despidos, dijo el presidente del sindicato de Metalúrgicos de Sao Paulo, Miguel Torres.
Se reducirá un día de trabajo a la semana y el salario bajará un 17,5%, en un acuerdo con validez de tres meses y garantía de estabilidad del empleo por cuatro meses y medio.
Es el segundo arreglo de este tipo en el sector metalúrgico, después que el miércoles 800 trabajadores del fabricante de faroles para automóviles Valeo Sistemas aceptaran un 15% menos de sueldo, con garantía de empleo por cuatro meses y medio.
Pero esta misma semana en Sao Paulo la Confederación Unitaria de Trabajadores, la mayor del país, reunió a unas 10.000 personas en una protesta callejera contra los despidos y los acuerdos de reducción salarial propuestos principalmente en las ensambladoras de automóviles y sus proveedoras.
En el estado de Paraná, el sindicato de los Metalúrgicos de la Gran Curitiba también rechazó negociar acuerdos.
"Hay empresas con problemas, pero otras que sólo están valiéndose del momento para tratar de sacar provecho de los trabajadores", dijo el presidente de ese sindicato, Sergio Butka, por teléfono a Efe.
El sindicato, que dice representar a 60.000 empleados, denunció hoy ante autoridades de Trabajo a la firma trasnacional Bosch que, a su juicio, "viene intentando imponer de manera ilegal la reducción de salarios y de jornada de trabajo".
Bosch es la mayor empresa metalúrgica del sector en Paraná y en asamblea sus 4.000 empleados ya rechazaron la propuesta, comentó Butka.
En diciembre hubo entre 4.000 y 5.000 despidos en el sector en Paraná, pero la cifra cayó hasta 500 en enero, según Butka.
"Si todas las empresas comienzan a hacer reducciones vamos a demorar más en salir de la crisis", argumentó.
El sindicato propone acumular "bancos de horas" que puedan ser pagadas cuando haya aumentos de la producción.
Esta semana, la representante en Brasil de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Laís Abramo, señaló que los sectores de manufactura para la exportación, ropas y calzados y construcción serán los más afectados por la crisis con más pérdidas de puestos de trabajo.
"Pero tenemos mayor preocupación con las mujeres, los jóvenes y los trabajadores negros. Sabemos que esos grupos tienden a ser los primeros que pierden los empleos y los últimos en lograr recuperarlos", subrayó Abramo.