Una asociación nipón-brasileña entregó hoy al Gobierno japonés las firmas de 12.000 personas para pedir que no se cancele el vuelo de Japan Airlines (JAL) entre Tokio y Sao Paulo, una de las rutas internacionales que eliminará la aerolínea, inmersa en un plan de recorte de gastos.
Kokei Uehara, representante de la Comunidad Japonesa en Brasil, entregó el documento con las firmas al viceministro de Tierra, Infraestructuras, Transporte y Turismo de Japón, Taizo Mikazuki, informó la agencia local Kyodo.
Unos 9.000 firmantes son personas que viven en Brasil y el vecino Paraguay, la mayoría de ellos descendientes de japoneses, mientras el resto de los que reclaman que no se suspenda la ruta aérea, unos 3.000, residen en Japón.
El vuelo Tokio-Sao Paulo está previsto para el 30 de septiembre.
La asociación que preside Uehara alega que la ruta, que comenzó a operar en 1978, es el único vuelo directo entre Japón y Brasil y que tanto los brasileños residentes en Japón como los descendientes de japoneses que viven en Brasil están decepcionados con su cancelación, ya que supone el fin de un vínculo vital entre ambos países.
La comunidad nikkei (inmigrantes japoneses) más numerosa en el extranjero, con más de un 1,5 millones de personas, está en Brasil, mientras que los brasileños de Japón representan la tercera mayor comunidad extranjera del país después de chinos y coreanos.
JAL, primera aerolínea de Japón, recortará a partir de este año 45 rutas, de ellas 30 rutas domésticas y 15 internacionales, incluidas las que unen Tokio con Sao Paulo, México DF, Amsterdam y Milán.
Con el fin de la ruta Tokio-Sao Paulo de JAL, la alternativa será un nuevo vuelo de All Nippon Airways (ANA), segunda aerolínea nipona, que a partir de septiembre operará con la brasileña TAM en la ruta a Sao Paulo con escala en Londres.