La Procuraduría General de Brasil recomendó hoy al Supremo Tribunal Federal (STF) que se incline por conceder refugio político y la libertad al ex activista italiano Cesare Battisti, condenado en su país por cuatro homicidios, informó la corte suprema.
El STF había pedido la opinión de la Procuraduría para orientarse en el juicio de la causa, que ha generado malestar en Italia y ha llevado a su Gobierno a presentar una protesta formal al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y a barajar llamar a consultas a su embajador en Brasilia, Michele Valensise.
Italia reclama que se extradite al antiguo miembro de las Brigadas Rojas para que cumpla su pena, mientras que el Gobierno brasileño le concedió hace dos semanas el estatus de refugiado político, temiendo un "fundado temor de persecución" si se entrega a las autoridades del país europeo.
En su dictamen, el procurador general de la República, Antonio Fernando, se mostró favorable a la extinción del proceso de extradición, con la consecuente liberación de Battisti, que está detenido en una penitenciaría de Brasilia desde 2007, cuando fue arrestado en Río de Janeiro.
Fernando argumentó que la expedición del refugio político es competencia del poder Ejecutivo, "conductor de las relaciones internacionales del país", por lo que su concesión conlleva la extinción del proceso de extradición, siempre que exista "pertinencia" del motivo del refugio sobre la extradición.
A partir del dictamen de la Procuraduría, el STF juzgará la causa de Battisti previsiblemente esta semana.
El pasado viernes, el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, autorizó "cualquier acción legal" que quiera emprender el Gobierno para conseguir la extradición, lo que incluye la llamada a consultas del embajador y recurrir la decisión a la Suprema corte.
En 1993 Battisti fue juzgado en rebeldía y condenado a cadena perpetua por cuatro asesinatos ejecutados en los años 70, cuando era un activista de la izquierda radical.
El italiano, que siempre ha negado su responsabilidad en esos hechos, vivió refugiado en Francia entre 1990 y 2004, año en el que las autoridades de ese país autorizaron su extradición a Italia.