Al igual que en Vietnam, en este conflicto han aparecido la “guerra de guerrillas”, las críticas de los militares a la estrategia de los civiles y un complicado recibimiento a los norteamericanos por parte de la población civil del país invadido. Mencionemos esas similitudes:
En ambos ataques, se dijo que EU había subestimado el poder de su adversario. Al igual que los comunistas vietnamitas, los iraquíes han apostado a una guerra de guerrillas y no a una guerra convencional. Tal como en ese conflicto, hasta ahora, la confianza en la enorme superioridad de la maquinaria bélica estadounidense, no le ha bastado al Pentágono para borrar del mapa a Sadam Hussein.
Durante la guerra de Vietnam, los militares norteamericanos lanzaron duras críticas contra los planes bélicos diseñados por civiles. Ahora ha ocurrido algo similar. El actual jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, ha sido comparado con su antecesor en los ‘60, Robert S. McNamara, el arquitecto de la guerra de Vietnam.
Después de que soldados norteamericanos mataran a 10 mujeres y niños iraquíes que viajaban en una camioneta en la localidad de Najaf la semana pasada, de inmediato se recordó la matanza de My Lai, ocurrida en marzo de 1968. Esa vez, más de 500 mujeres y niños murieron a manos de las fuerzas de EU.
Otra de las similitudes recae en el hecho de que las más importantes autoridades del gobierno de Bush pensaban que, tras el inicio de la ofensiva, el pueblo iraquí recibiría con los brazos abiertos a los soldados que los "liberarían" del yugo de Sadam. Los intentos por ganarse "el corazón y la mente" de los residentes locales -una estrategia que también fue empleada en Vietnam- no ha tenido el éxito esperado.
Un portavoz militar estadounidense afirmó antes que habían encontrado un lugar que al parecer escondía armas prohibidas, mientras que el Comando central (Centcom) estadounidense afirmaba que seguían buscando pruebas de la existencia de ese tipo de armas en territorio iraquí, un argumento utilizado por el presidente George W. Bush para justificar la ofensiva contra Irak.
En Londres, el ministro británico de Defensa, Geoff Hoon, declaró que las tropas anglo-estadounidenses hicieron “descubrimientos interesantes que están siendo examinados”.
Antes, el comandante Ross Coffman, oficial de relaciones públicas de la 3era. división de infantería.