Eliminación del Impuesto sobre la Renta Mínimo Alternativo (IRMA), por inconveniente y lesivo a la actividad empresarial y porque las consecuencias de su aplicación tendrán un impacto negativo inmediato sobre la productividad y competitividad de las empresas, sobre el precio de los bienes y servicios, y sobre el empleo.
Que el Gobierno reconsidere su propuesta de eliminar la Ley de Fomento Industrial, ya que su conveniencia es muy alta y no ponerla en práctica, sumado a la inminente finalización de otros incentivos, traerá graves consecuencias y pérdida de competitividad al sector industrial y exportador panameño, con el correspondiente desmedro de las futuras inversiones y exportaciones.
Se solicita la revisión de la propuesta de incluir como parte de la renta bruta los montos que reciben los trabajadores por concepto de combustible, viáticos y otras remuneraciones similares por servicios personales prestados a la empresa, como pudieran serlo el pago de celulares, mantenimiento del vehículo, uniformes, transporte privado y planes de seguro privado. Esto afectará negativamente, no sólo al ingreso real de los trabajadores, sino también crea una duda en el sector empresarial, sobre la consideración de estos rubros en el aporte a la Caja de Seguro Social, en la próxima revisión de la Ley Orgánica de esta Institución. Esto aumentaría la carga laboral que ya pagan las empresas y afectaría al trabajador.
No se debe atentar contra el fundamento del sistema tributario panameño, que se sustenta en la territorialidad de la fuente de ingreso. Este esquema de tributación ha representado para Panamá todos estos años una ventaja comparativa, y ha sido responsable, en buena medida, del desarrollo del sector de servicios en nuestro país. Eliminarlo sería peligroso para la economía.
En Panamá, el aparato gubernamental es grande, costoso y burocrático, y su disminución es obligante. La propuesta de reducción del gasto público debe incluir muchos de los gastos que se realizan en el sector público sin ningún tipo de justificación y fundamento. Hay que revisar otros rubros de gastos, como lo son: los viáticos, los gastos de propaganda, los alquileres y las compras institucionales, rubros que no son mencionados en la propuesta.