REFORMAS**Superada la vorágine de las reformas constitucionales, el común de los ciudadanos se pregunta si valió la pena tanto esfuerzo. Lo que comenzó con un pequeño pliego de once reformas muy sencillas, propuestas por Martín Torrijos, terminó convertido en una densa madeja de 67 artículos, en su mayoría intrascendentes, que requerirán para entrar en vigencia, de la aprobación de la próxima Asamblea.
IMPUGNACIONES**En segundo debate, los legisladores añadieron al paquete original del Ejecutivo, un grupo de 25 nuevos artículos de propia cosecha que no fueron discutidos en primer debate, ni gozaron del mismo beneficio de las consultas con expertos e interesados que tuvieron lugar en la discusión de la etapa inicial. La ausencia de tres debates a ese grupo de artículos adicionales ha sido impugnado ante la Corte.
CORTE**Otro reparo de procedimiento formulado es que el paquete original no fuera presentado por el Gabinete, sino por la presidenta Moscoso. La Corte no se ha pronunciado aún; pero no puede pretender continuar sin decidir las impugnaciones, lo cual arroja incertidumbre sobre la suerte de la reforma recién aprobada. Debe decidir pronto, a favor o en contra, bien o mal, pero decidir al fin. Nada hay peor que su silencio.