Reforma**Una cosa es reformar la Constitución Nacional y otra una Constituyente. La Carga Magna vigente establece dos mecanismos de reforma, ninguno de los cuales incluye una Constituyente: la aprobación del acto reformatorio por dos Asambleas diferentes; o su aprobación por la Asamblea en dos legislaturas y luego por un referéndum.
2020**La inclusión de una quinta papeleta en las próximas elecciones generales, para consultarle al electorado si desea una Constituyente, podría bien representar un reconocimiento del pueblo, de quien emana el poder público, que conceda visos de legitimidad a esa modalidad de reforma. Sin embargo, su aprobación, generaría una situación en extremo peligrosa para el país.
Constituyente**En septiembre del 2004, tomaría posesión un gobierno que tendría que promover la creación de un ente integrado (asumimos) por constituyentes elegidos, que bien podría acabar desplazándolo. Reconocemos que la Constitución requiere reformas, pero insistimos que existen los mecanismos para adoptarlas con el menor trauma para la Nación. Utilicémoslos.