Doscientos soldados salvadoreños miembros del XI Contingente del Batallón Cuscatlán que ha prestado servicio en Irak regresaron hoy a El Salvador, con lo que el Gobierno pone fin a su asistencia pacificadora en esa nación árabe.
Los militares llegaron al país en un avión fletado por la coalición internacional que lidera Estados Unidos, que aterrizó en la Segunda Brigada Aérea, situada a inmediaciones del aeropuerto internacional El Salvador, en Comalapa.
Los soldados fueron recibidos por el ministro de Defensa, general Jorge Alberto Molina Contreras, y otras altas autoridades castrenses.
Tras un breve acto, los soldados fueron trasladados a una sala especial para cumplir con trámites médicos, administrativos y migratorios.
El grupo de militares participó esta mañana en un acto de Acción de Gracias en el Monumento al Cristo de La Paz, situado en la autopista que de San Salvador conduce a Comalapa, y luego se trasladó al Comando de Apoyo de Transmisiones de la Fuerza Armada (CATFA), en la capital, para reunirse con sus familiares.
Durante el recorrido de esta mañana, el convoy militar fue saludado por alumnos de distintas escuelas que se encontraban a orillas de las carreteras para recibirlos y agitaban pequeñas banderas del país.
El presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, informó que con el retorno del XI Contingente del Batallón Cuscatlán queda cerrada la participación de El Salvador en apoyo a la coalición en Irak.
El Salvador era el único país latinoamericano que mantenía tropas en Irak desde el envío de su primer contingente, en agosto de 2003, conformado entonces por 360 soldados.
Entre el segundo y noveno destacamento, los grupos aumentaron a 380 integrantes, el décimo bajó a 300 y el último a 200, todos destinados a trabajar en Irak durante un semestre, en labores humanitarias y de reconstrucción.
El Batallón Cuscatlán, conformado por personal especializado en diversas áreas, perdió cinco de sus integrantes y una veintena sufrió heridas durante su misión en Irak, la mayoría por la explosión de artefactos artesanales colocados en las carreteras.
El XI Contingente partió a Irak en agosto de 2008, bajo el mando del coronel César Adonai Acosta Bonilla, y desarrolló sus labores en el campamento Delta, en la ciudad de Al Kut, provincia de Wasit.
Un portavoz del ministerio de Defensa informó a Efe que este grupo ejecutó treinta proyectos de reconstrucción, por un valor de 1.212.063 dólares, entre los que se encuentran edificios públicos y municipales para servicios de salud y educación.