Isabel Díaz
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La abdicación del sumo pontífice Benedicto XVI es vista por los pastores de la iglesia y laicos como una lección de vida a los cristianos y a quienes no lo son.
Jorge Díaz, laico de la Iglesia católica, viajó a Roma en octubre de 2012 para la bendición de las imágenes de Santa María La Antigua (las que se encuentran en Colón y en la basílica Don Bosco), patrona de la diócesis de Panamá, la primera en tierra firme.
Pese a su andar lento y cansado, el espíritu era muy fuerte, inteligente y claro, que nos deja una gran lección, porque "pudo haberse quedado en medio de ese poder; sin embargo, entiende que se ha acabado su servicio a la iglesia", manifestó Díaz.
El papa conocía sus posibilidades y limitaciones, y sabía que lo importante es la iglesia y su misión, porque es una persona preparada e inteligente, advirtió Pablo Morales, del Comité Ecuménico.
El padre Rómulo Aguilar, quien también viajó a Roma, le agrega a la renuncia el ingrediente de que por ser alemán es muy práctico y claro en las cosas. "Es una persona que sabe que sus fuerzas iban ya disminuyendo bastante, y no iba a dejar que su vejez y su acentuada fatiga le permitiera que la iglesia se quedara con alguien que no la pudiese conducir como se requiere, ya que la tarea no es fácil, exige mucho tanto mental, espiritual, como corporalmente", aseguró.
Su impresión al verlo de cerca en El Vaticano, en la bendición de las imágenes de Santa María La Antigua fue su delgadez, al punto de que la faja que usa en la sotana le bailaba, dijo Aguilar.
“Su renuncia lanza un reto en nuestras vidas y vamos a estar orando mucho para que de pronto un papa sea como todos elegido por el Espíritu Santo que conoce la necesidad de su iglesia; es más, el Espíritu Santo es el que la lleva y dará a esta Iglesia el pastor que necesita”, afirmó Aguilar.
A Maribel Jaén, como católica y laica, le parece que es un ejemplo de humildad porque reconoce la importancia de los obreros del mundo, que deben estar al servicio de todos, porque ese es realmente el mensaje del Señor.
Arzobispo de Panamá pide a los panameños jornadas de oración
“Jornadas de oración por el santo padre Benedicto XVI, quien ha sido dócil a la acción del Espíritu Santo, quien ha encarnado en su vida el amor del Padre y el sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo”, pidió ayer en un comunicado el arzobispo metropolitano de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa
“El papa Benedicto XVI ha legado a la Iglesia un hermoso y rico magisterio que nos guiará siempre. Para la Iglesia panameña han quedado selladas en nuestros corazones sus palabras, al bendecir la imagen de nuestra santa patrona el pasado 24 de octubre: “A los queridos hijos de Panamá, a quienes encomiendo a la amorosa protección de Santa María la Antigua para que sean valientes misioneros del Evangelio de su Hijo, de palabra, y con el propio ejemplo de vida”, cita en el documento el sentir de Benedicto XVI en ese momento. Pidió a Dios que ilumine a los cardenales en la elección del nuevo pontífice, al quedar la sede vacante a partir del 28 de febrero.
Renuncia es vista por padres y laicos como una “lección de vida”
Reconocer sus limitaciones para seguir ejerciendo el ministerio petrino, es reflejo del profundo amor a la Iglesia católica, de su desprendimiento para dar la posibilidad de elegir a otro sucesor de Pedro, sustenta el comunicado de la Arquidiócesis de Panamá.