No se podía esperar otra cosa del nuevo dueño de los Cachorros de Chicago, que no fuese una promesa ganadora, y si además se tratase de conseguir la Serie Mundial, entonces Tom Ricketts, entró con el pie derecho en su presentación ante los medios de comunicación.
El nuevo dueño de los Cachorros, Ricketts, sabía que lo único que los fanáticos de los Cachorros querían escucharle decir en su presentación no era otra cosa que asegurar un "Clásico de Otoño".
Ricketts llevaba apenas unos minutos en su primera conferencia de prensa como dueño de la histórica franquicia de Grandes Ligas cuando dijo que los Cachorros ganarán la Serie Mundial para poner fin a una sequía que se remonta a 1908.
Cuando sucederá, ¿quién sabe? ¿Cómo pasará? Ricketts advirtió, eso si, que no hay una "varita mágica", pero indicó que el talento llevará a los Cachorros hasta la cima.
Ricketts compró el 95 por ciento de las acciones de los Cachorros para que siguiesen en Chicago y en su emblemático estadio del Wrigley Field.
Ricketts anunció que hay planes para remodelar el estadio, pero conservando las características de su estructura, para que no perjudique a la zona residencial del norte de Chicago.
La familia del multimillonario Joe Ricketts, fundador de la firma Ameritrade, cerró el acuerdo esta semana para comprar el 95 por ciento de las acciones de los Cachorros, el estadio y el 25 de Comcast Sportsnet, que transmite muchos de los partidos del equipo.
Mientras que la compañía Tribune, que hasta ahora era la propietaria, se quedó con el 5 de las acciones y recibió 845 millones de dólares.
Ricketts se siente "feliz" con la adquisición y de tener la posibilidad de dirigir personalmente al equipo en todo lo relacionado con su gestión y movimiento de jugadores.
"No conozco ningún fanático que no le gustaría estar en la situación en la que estamos ahora. La buena noticia es que aunque es un trabajo soñado, sigue siendo un negocio. Es un gran equipo, pero los retos de manejar un negocio serán similares a los retos de administrar cualquier otra empresa", señaló el nuevo dueño.
Tom Ricketts será el director de la junta del equipo, que incluye a sus hermanos Pete y Todd y su hermana Laura.
"Hay que vigilar los gastos, ser cuidadoso con la nómina, hay que buscar formas de mejorar, especialmente la relación con los fanáticos y hacer que el negocio crezca", subrayó Tom Rickietts. "Creo que estamos listos para esos retos".
Señaló que su estilo de administrar es contratar las personas adecuadas y dejarlas que trabajen.
"No me van a ver a mi o a cualquier otro miembro de esta familia llamando al dugout durante un partido", afirmó. "Tampoco cuestionando la labor de un pelotero".
Ricketts señaló que el gerente general Jim Hendry seguirá con el equipo hasta la próxima temporada. Su contrato expira en 2012.
"Todos estamos defraudados con el desempeño del equipo en 2009. Las expectativas eran altas y no se cumplieron", admitió Ricketts, que mostró tener un conocimiento completo de todo lo que ha sucedido dentro del equipo en los últimos años.
"En el marco más amplio, Jim nos ha llevado a la fase final tres veces en los siete últimos años, después que el equipo sólo fue tres veces en los 57 años anteriores. Así que creo que su récord le da la oportunidad de guiarnos a la próxima temporada", subrayó Ricketts.
El nuevo dueño admitió quiere también que el manejador Lou Piniella regrese para la campaña de 2010, la cual sería la última de su contrato por cuatro años.
Los Cachorros tuvieron una nómina de 135 millones de dólares esta temporada, y Ricketts calculó que posiblemente aumentará un poco.
Ricketts dijo que analizan la posibilidad de construir un edificio adyacente a Wrigley Field para montar restaurantes y lugares, donde se darán a conocer la historia del equipo.
Sus planes inmediatos son mejorar los vestuarios y los pasillos, y a largo plazo, Ricketts dijo que la familia estudia varias alternativas y tratará de hacer una mejora substancial al recinto del Wrigley cada año.
El estadio abrió sus puertas en 1914 y es el segundo más antiguo en las Grandes Ligas, sólo superado por el Fenway Park, de Boston.