Rodgers y la ofensiva de los Packers se sentirán a gusto en el Cowboys Stadium


La oportunidad de jugarse el partido de la cuadragésima quinta edición del Super Bowl en un estadio cubierto como va a suceder mañana, domingo, en el Cowboys Stadium es algo que el mariscal de campo de los Packers de Green Bay, Aaron Rodgers, y su ofensiva van a agradecer y sentirse bien.


Aunque todo el mundo piensa que Rodgers y su ofensiva, como un equipo acostumbrado a jugar en el frío, no podría sentirse cómodo en el Cowboys Stadium, los propios interesados han admitido que van a estar como en casa teniendo el estadio cubierto.


El Cowboys Stadium estará cerrado para el domingo durante la disputa del Super Bowl, algo que Rodgers abiertamente deseaba cuando los Packers llegaron al norte de Texas durante esta semana.

 

Rodgers, que hará su debut en un partido de Super Bowl, afirma que cuando los Packers salen a jugar a la intemperie, es cuando la defensiva contraria comienza a sentir los escalofríos.


Los Packers tienen una ofensiva basada en su juego aéreo con pases precisos y con ello pueden mover el balón y acumular puntos, sobre todo cuando sus jugadores no tienen de qué preocuparse del viento o de posibles resbalones en la nieve.


Incluso la dura defensiva de los Steelers tendrá que trabajar al máximo para que puedan tener controlado el partido, ya que los jugadores golpean muy duro, pero es difícil de hacerlo si antes no has hecho contacto con el rival.

 

Para muestra, habrá que preguntarle a los Falcons de Atlanta, que eran casi invencibles en el Georgia Dome hasta que concedieron 442 yardas en una derrota por 48-21 en semifinal de la Conferencia Nacional (NFC) cuando los Packers los humillaron con un marcador final de 21-48.


"Si uno observa a nuestro grupo de receptores, se darán cuenta que no nos gusta jugar en clima frío. Cuando lo hacemos, es porque no hay opción y si uno le pregunta a uno de estos tipos qué es lo que prefiere si jugar bajo techo o en el exterior la mayoría preferiría jugar bajo techo", afirmó el receptor abierto Donald Driver.


Desde que el entrenador de los Packers, Mike McCarthy, se hizo cargo del equipo, en el 2006, el equipo de Green Bay tiene marca de 11-6 en partidos dentro de estadios cubiertos, incluidos algunos disputados en la fase final.

 

Los Packers han logrado un promedio de 381,6 yardas y 30,6 puntos por partido.


Rodgers ha jugado 12 partidos bajo techo, incluyendo la fase final y ha completado el 68,6 por ciento de sus pases con 25 "touchdowns" y sólo ha sufrido seis interceptaciones.


El linebacker James Harrison indicó que los Steelers estarán atentos a Rodgers bajo cualquier clima y su objetivo será controlarlo.

 

"Es el que ha tenido el mejor desempeño hasta ahora. Su línea ofensiva está haciendo un gran trabajo para protegerlo y están acarreando el balón bastante bien", explicó Harrison. Aun cuando uno tenga alguna oportunidad de capturarlo, logra evadirse y soporta la presión muy bien".


Harrison y toda la línea defensiva de los Steelers son conscientes que en la manera como puedan reducir al máximo los efectos del buen juego de Rodgers van a incrementar las posibilidades de lograr el triunfo final.


"Vamos a tener que jugar un partido casi perfecto para poder mantenernos en competencia con ellos", agregó Harrison, que dijo no tener tampoco ningún problema para que el partido se dispute en un estadio cubierto. "Los buenos profesionales deben estar acostumbrados a jugar donde sea y más si es un Super Bowl".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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