El presidente del Consejo de la Judicatura de Ecuador, Paulo Rodríguez, indicó hoy que durante su gira europea por Alemania, Francia y España está identificando espacios "interesantes" de cooperación mutua.
En una comparecencia ante la prensa en la embajada ecuatoriana en París, Rodríguez indicó que esos países con una tradición judicial más amplia han provisto diversos aspectos de su experiencia y que la reforma emprendida en Ecuador el pasado julio "ha merecido su interés".
El titular ecuatoriano, que inició el lunes su viaje en Alemania y tras haber estado en París desde el miércoles se desplaza esta tarde a Barcelona, añadió que con Francia en concreto se ha considerado "interesante" el establecimiento de un convenio para la visita mutua de jueces y funcionarios de Justicia.
De esta gira, programada para observar las "buenas prácticas" en esas naciones con vistas a su posible aplicación en Ecuador, Rodríguez vio además con buenos ojos cómo en Alemania y Francia se separa la carrera judicial "propiamente dicha" de la carrera administrativa dentro de la Administración de Justicia.
Consideró igualmente valiosa la preocupación de la Escuela de Justicia francesa por los delitos "que ocurren a la luz de las nuevas tecnologías", y no descartó una eventual implantación de sus cursos sobre criminalidad informática y delitos financieros.
Rodríguez se mostró satisfecho de las experiencias intercambiadas hasta la fecha y apuntó que parte de lo aprendido podría aplicarse incluso "de manera urgente para recuperar el tiempo perdido en el pasado".
El representante de la Judicatura ecuatoriana estimó pese a esa urgencia que el balance de la reforma judicial iniciada en julio pasado en su país permite adelantar que sus resultados cuando acaben los 18 meses fijados para realizarla van a ser satisfactorios tanto para la ciudadanía como para el resto de administraciones.
Ese plan, dotado con 400 millones de dólares, se articula en torno a seis ejes -talento humano, infraestructura civil y tecnológica, modelo de gestión, cooperación interinstitucional y gestión financiera equitativa- y su objetivo, según Rodríguez, es agilizar los procesos y "evitar la impunidad del pasado".