La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, anunció hoy que la petrolera Petrobras invertirá 2.400 millones de reales (1.440 millones de dólares) en la construcción de una nueva fábrica de fertilizantes para reducir la dependencia brasileña, que actualmente importa el 60 % de estos insumos.
La gobernante aseguró que la nueva planta, con capacidad para producir 519.000 toneladas anuales de amonio a partir de gas natural, será el primer paso en un proyecto para convertir a Brasil en un país autosuficiente en la producción de fertilizantes y en exportador de los mismos.
Rousseff aseguró que Brasil no puede aspirar a ser el mayor productor y exportador mundial de alimentos sino garantiza su propia oferta de fertilizantes, ya que actualmente tiene que importarlos a precios muy elevados.
"Nuestro objetivo es ser los mayores productores mundiales de alimentos y tenemos que buscarlo con pasos claros. Haremos con los fertilizantes lo mismo que hicimos con el petróleo: primero garantizamos nuestra autosuficiencia y ahora podemos convertirnos en uno de los mayores exportadores mundiales de crudo", dijo Rousseff.
"Es un absurdo importar el 60 % de los fertilizantes que usamos porque quedamos dependientes de las oscilaciones en el mercado y pueden hasta cobrarnos precios de oro por esos insumos", agregó.
La mandataria dijo que, para reducir aún más la dependencia, el Gobierno se esforzará para que Petrobras comience a explotar lo más rápido posible las reservas de potasio que posee en la Amazonía, que son consideradas como unas de las mayores del mundo.
"Esas reservas serán explotadas durante mi Gobierno. Estamos totalmente empeñados en convertir a Brasil en importante productor de potasio", aseguró.
La presidenta anunció el nuevo proyecto de Petrobras, una empresa controlada por el Estado, durante la firma de un protocolo de intenciones entre la petrolera, el Gobierno regional del estado de Minas Gerais y la eléctrica Cemig, que serán sus socios en la construcción de la fábrica.
El acto fue celebrado en Uberaba, el municipio en el estado de Minas Gerais en el que será construida la planta.
Además del acuerdo para la construcción de la Unidad de Fertilizantes Nitrogenados V (UFN V), los tres socios se comprometieron a iniciar los estudios para el tendido del gasoducto entre las ciudades de Sao Carlos y Uberaba que abastecerá la nueva planta con 1,26 millones de metros cúbicos diarios de gas natural.
Según Petrobras, la planta comenzará a ser construida en febrero próximo y a partir de 2014 garantizará el amonio consumido por los estados de Minas Gerais, Mato Grosso y Goiás, y parte del estado de Sao Paulo.
El amonio, que Brasil importa actualmente en grandes volúmenes desde Venezuela y Trinidad y Tobago, es una importante materia prima de los fertilizantes fosfatados.
Rousseff dijo que la construcción de la nueva fábrica de fertilizantes y del gasoducto que la abastecerá comenzó a ser discutida en 2008, cuando era ministra de la Presidencia del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y una crisis mundial elevó significativamente los precios de los alimentos.
"En la época hicimos un diagnóstico y concluimos que Brasil había perdido competitividad en la agricultura debido a que dependía de la importación de fertilizantes, uno de los elementos más importantes en la cadena de producción de alimentos. Concluimos que importábamos una cantidad de fertilizantes que no se justificaba con nuestra capacidad para producirlos en el país", dijo.
Petrobras ya posee dos fábricas de fertilizantes nitrogenados en los estados de Sergipe y Bahía en las que produjo el año pasado 223.000 toneladas de amonio y 758.000 toneladas de urea.
La empresa tiene planes para desarrollar otras tres plantas, entre estas una en el estado de Mato Grosso do Sul que será la mayor de su tipo en América Latina y tendrá una capacidad para producir 1,2 millones de toneladas de urea y 761.000 toneladas de amonio al año.