Rousseff nombra como canciller a Antonio Patriota y mantiene a Jobim en Defensa


La presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, anunció hoy la designación del actual vicecanciller, Antonio Patriota, como su futuro ministro de Relaciones Exteriores y señaló que mantendrá a Nelson Jobim como titular de la cartera de Defensa.


Rousseff, quien asumirá la Presidencia el próximo 1 de enero, también informó a través de un breve comunicado el nombramiento de Fernando Pimentel, ex alcalde de la ciudad de Belo Horizonte, como futuro ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior.


Asimismo, designó al ex senador Aloizio Mercadante, líder histórico del Partido de los Trabajadores (PT), como ministro de Ciencia y Tecnología, y a Giles Azevedo, quien trabajó con ella en el Ministerio de la Presidencia, como jefe de su gabinete.

 

Pimentel, economista de 59 años, es uno de los más importantes dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) en el estado de Minas Gerais y fue uno de los miembros del comando de campaña de Rousseff.


Antonio de Aguiar Patriota, diplomático de carrera y discípulo del actual canciller, Celso Amorim, es viceministro de Exteriores desde octubre del 2009, cuando regresó al país tras desempeñarse durante dos años como embajador ante el Gobierno de Estados Unidos.


Patriota, de 56 años, comenzó en el servicio exterior en 1979 y ha desempeñado diversos cargos en las embajadas en Caracas, Pekín y las representaciones de Brasil ante la ONU, en Nueva York, y ante organismos multinacionales en Ginebra.

 

Jobim, jurista de 64 años, ex presidente del Supremo Tribunal, fue ministro de Justicia durante la gestión del presidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2003) y volvió al Gobierno en 2007, cuando el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, le ofreció la cartera de Defensa en medio de una grave crisis aeroportuaria.


Está afiliado al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) y desde que asumió el cargo participó en forma activa en el proceso de creación del Consejo de Defensa de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), constituido en marzo del 2009.


Según analistas, su ratificación por parte de Rousseff alienta la posibilidad de una rápida decisión en una licitación convocada por el Gobierno para la adquisición de 36 aviones de combate, en la que compiten los Rafale franceses, los F-18 Súper Hornet estadounidenses y los Gripen NG suecos.

 

Con los nombramientos anunciados hoy, Rousseff ya ha ocupado 21 de los 38 ministerios y otros despachos que ostentan ese rango.


La presidenta electa ya había anunciado a su equipo económico, en el que ratificó al actual ministro de Hacienda, Guido Mantega, del PT, y tendrá como presidente del Banco Central al economista Alexandre Tombini, cuyo nombramiento fue ratificado hoy por el pleno del Senado.


El "hombre fuerte" en el Gobierno de la primera presidenta que tendrá Brasil será el ex ministro de Hacienda Antonio Palocci, del PT, quien asumirá el estratégico Ministerio de la Presidencia, que ella misma ocupó hasta marzo pasado y desde el que se controlan todos los resortes del poder.

 

Patriota, un discípulo de Amorim, para la cancillería de Rousseff

Antonio de Aguiar Patriota, diplomático de carrera y discípulo del actual canciller brasileño, Celso Amorim, fue anunciado hoy como futuro ministro de Relaciones Exteriores en el Gobierno de la presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff.
Patriota, de 56 años, ingresó en la carrera diplomática tras graduarse en Filosofía en la Universidad de Ginebra y es el actual viceministro de Exteriores, cargo que asumió en octubre de 2009, cuando regresó al país tras desempeñarse como embajador en Estados Unidos durante dos años.
Desde que comenzó su carrera en el servicio diplomático, en 1979, ha ocupado diversos cargos en las embajadas en Caracas, Pekín y en la misión brasileña en la ONU, además de haber sido secretario general de Política Exterior de la Cancillería y asesor diplomático de la Presidencia de la República.
También trabajó en la Misión Permanente de Brasil ante organismos internacionales en Ginebra, fue secretario de Planificación Diplomática de la Cancillería y jefe del gabinete de Amorim entre 2004 y 2005, cuando fue designado subsecretario político del ministerio.
Su mayor proyección la obtuvo como embajador de Brasil ante el Gobierno de Estados Unidos, cargo para el que fue nombrado en 2007.
"Regreso de Washington con un retrato actualizado del interés y el respeto que Brasil despierta en Estados Unidos", declaró Patriota al asumir como vicecanciller, en octubre del año pasado.
En los últimos meses, en ese cargo, tuvo activa participación en reuniones de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de otros organismos internacionales, a las que acudió en representación de Amorim o del propio presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Según diversas fuentes diplomáticas, Patriota mantendrá todas las líneas maestras de la actual política exterior brasileña, basadas en la búsqueda de una mayor cooperación en el eje sur-sur y con fuerte acento suramericano, así como deberá buscar un mayor acercamiento a Estados Unidos.
De carácter afable, habitualmente moderado en sus declaraciones y con una muy buena relación con la prensa, Patriota es considerado por los analistas brasileños como otro "símbolo de continuidad" de la gestión de Lula que anuncia Dilma Rousseff.
De hecho, durante 8 de los 21 años que tiene en el servicio exterior, Patriota ha trabajado en diversos cargos codo a codo con Amorim, canciller de Lula desde 2003 y de quien muchos le consideran su mejor discípulo en las artes de la diplomacia.
Ahora, el alumno tendrá el reto de igualar o superar al maestro, que aún no ha dado pistas claras sobre su futuro.
Amorim dejará el Ministerio de Relaciones Exteriores el próximo 1 de enero convertido en el canciller que más tiempo ha permanecido al frente de ese despacho en la historia de la diplomacia brasileña.
El canciller saliente ocupó ese cargo entre 1993 y 1994, durante el Gobierno de Itamar Franco, y durante los ocho años que ha estado en el poder Lula, de quien fue el único ministro que permaneció en su puesto a lo largo de sus dos mandatos.
Amorim, también el canciller más activo que ha tenido hasta hoy el país, dijo en una reciente entrevista que considera "cumplida" su misión y, en alusión a sus 68 años, apuntó que la diplomacia de hoy "necesita gente más joven".
Recordó que el año pasado fue distinguido por la revista Foreign Policy como el "mejor canciller del mundo" y dijo que, después de eso, poco le queda por buscar en una carrera que desea terminar "en el ápice".
Eso es, según Amorim, "leer cualquier periódico internacional, incluso los que son contrarios a algún aspecto de la política externa brasileña, y ver que todos dicen que creció la importancia de Brasil en el mundo".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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