La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, siguió hoy la tradición de su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, y participó de la celebración navideña de las cooperativas de recicladores de basura de Sao Paulo.
Como lo hizo Lula en sus ocho años de Gobierno, la presidenta festejó hoy anticipadamente la Navidad en Sao Paulo, junto a los recicladores y sus familias, reportó la estatal Agencia Brasil.
En su discurso, la presidenta se comprometió a trabajar desde el Gobierno por mejorar la situación de los recicladores y, en especial, a salvaguardar la integridad de los mismos, después que las cooperativas de esa actividad la presentaran una lista de 142 colegas muertos durante su trabajo.
La violencia y el peligro del intenso tránsito en la mayor ciudad brasileña fueron apuntados como los principales causantes de la muerte de los recicladores.
"Nosotros tenemos todo un deber con relación a la población de la calle y los primero de las autoridades es proteger su vida y protegerlos contra la violencia", apuntó la mandataria.