Andreea Raducan encabezó ayer jueves una brillante demostración de las gimnastas rumanas, que hicieron el 1-2-3 en el concurso individual de los Juegos Olímpicos de Sydney.
Raducan, la primera rumana en ganar el concurso individual desde Nadia Comaneci en 1976, se impuso en la competencia con un total de 38,893 puntos.
Simona Amanar, ganadora de cuatro medallas en Atlanta en 1996, se llevó la plata con 38,642 y Maria Olaru, la campeona mundial de concurso individual, se quedó con el bronce con 38,581, en una final llena de errores que concluyó entre la controversia y la confusión.
Una vez que la competencia finalizó y las rumanas esperaban impacientemente para celebrar la victoria, la Federación Internacional de Gimnasia permitió a 18 gimnastas de las primeras dos rotaciones repetir sus saltos después que se descubrió que la altura del caballo estaba cinco centímetros por debajo del reglamento.
Al final sólo cinco gimnastas aceptaron la oferta y ninguna tuvo un impacto en las posiciones finales, que dejaron a Rumania como el segundo país que barre con las tres medallas, después que la Unión Soviética lo logró en 1960.
"Estoy muy emocionada," dijo Raducan, quien también guió el martes a Rumania a la medalla de oro en la competencia por equipos. "Estaba contenta por el oro en los equipos y esperaba un buen resultado."