El presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, despidió hoy a 52 soldados que próximamente partirán recibir entrenamiento en España y relevar posteriormente a los efectivos que están en el Líbano en una misión de paz de la ONU.
La ceremonia tuvo lugar en la Base del Comando Especial Antiterrorista, cerca de la Base Aérea de Ilopango, a unos 9 kilómetros de San Salvador, y en ella el presidente entregó la bandera nacional a los soldados, en presencia del ministro de Defensa, general Jorge Alberto Molina, y otras autoridades.
En el Líbano se encuentran 52 soldados salvadoreños como "cascos azules" de la ONU, que partieron en junio de 2008 para un entrenamiento previo de dos meses en España y con el objetivo ir destinados durante otros ocho a esa nación asiática.
Los grupos de soldados salvadoreños forman parte de la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (FINUL), bajo mando español.
"Estamos seguros que sabrán actuar de manera prudente, profesional y en apego a las leyes internacionales, como lo han hecho todos los contingentes miliares que hemos enviado al extranjero", dijo Saca a los soldados.
Una fuente del Ministerio de Defensa dijo a Efe que los 52 salvadoreños viajarán a España en los próximos días y unos dos meses después partirán al Líbano.
Por otra parte, el presidente salvadoreño informó de que los 200 efectivos del Batallón Cuscatlán destinados en Irak comenzarán a abandonar ese país, por grupos, "en las próximas horas".
Indicó que los efectivos, que han prestado servicio en Irak durante seis meses, llegarán a El Salvador "antes de mediados de febrero".
Los soldados que retornarán de Irak en los próximos días conforman el XI Contingente del Batallón Cuscatlán que han prestado servicio en esa nación y el último que aportará El Salvador, según ha confirmado Saca.
El primer contingente, de 360 soldados, viajó a Irak en agosto de 2003 y desde entonces cinco perdieron la vida, la mayoría por el estallido de artefactos explosivos.