El sacerdote católico Christian Von Wernich, en huelga de hambre cuando cumple condena a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar, acusó al Gobierno argentino de imponer "la pena de muerte" a represores encarcelados.
"Estoy escribiendo una carta abierta sobre la situación que vivimos los internos (presos). Estamos condenados a muerte", afirmó el ex capellán de la Policía Bonaerense en un texto publicado hoy en un blog de seguidores de Amigos y Familiares de Presos Políticos de Argentina, que defiende a acusados por delitos de represión.
"Tengo la sensación de que los organismos de derechos humanos y este Gobierno nos ha impuesto la pena de muerte", insistió.
El Servicio Penitenciario Federal ha evitado por el momento hacer comentarios sobre las protestas de los represores.
Von Wernich, de 71 años, dijo que "mientras duran los juicios nos mantienen con vida a cualquier precio. Una vez conseguida la condena, nos abandonan a una muerte segura".
El sacerdote está alojado en el penal de Marcos Paz, a las afueras de Buenos Aires, luego de ser condenado en 2007 como "coautor" de siete homicidios, 42 casos de secuestro y 32 de torturas cometidos en la dictadura militar (1976-1983).
Junto al ex comisario Miguel Etchecolatz y una veintena de violadores de los derechos humanos alojados en la misma cárcel cumple una huelga de hambre que lleva más de dos semanas para protestar por las condiciones de detención y la muerte de un reo por presunta falta de asistencia médica.
Von Wernich, quien dijo que desde el fin de semana está en la enfermería de la prisión, se declaró "indignado por el abandono" que sufren los represores y se quejó de que "ningún juez se ha dignado" a visitarles o indagar sobre los motivos de la protesta, que consiste en ingerir solamente líquidos.
Echecolatz, quien cumple condena a prisión perpetua por genocidio y apropiación ilegal de niños durante la dictadura, acusó la pasada semana a los jueces de castigar a inocentes e inspirar "sentimientos de odio y venganza", según dijo en una carta publicada en el mismo blog que ahora difunde las denuncias del sacerdote.