El campeón olímpico de salto, el panameño Irving Saladino, dijo hoy que está listo para cumplir su meta de romper el récord mundial de la especialidad, tras ganar en esta capital la medalla de oro de los Juegos Centroamericanos con un esfuerzo de 8,19 metros.
"Me siento muy bien físicamente, fuera de lesiones y muy seguro de mi mismo, por lo que espero que en una próxima competencia pueda romper el récord mundial, porque eso es lo que voy a hacer este año", destacó el espigado atleta.
El récord mundial es de 8,95 metros y está en poder del estadounidense Mike Powell.
Saladino, quien venía de ser eliminado del campeonato mundial de Berlín el año pasado después de tres faltas consecutivas, indicó a los medios de prensa que durante la competencia tuvo muy pocas fallas debido a que ha estado trabajando muy duro para volver a ser el número uno del mundo.
"He estado trabajando aquí con mi entrenador Florencio Aguilar, algo que en Brasil no podía hacer", destacó el ex campeón mundial quien vive y entrena en la ciudad brasileña de Sao Paulo.
Sobre la pista del remozado estadio Rommel Fernández dijo que estaba rápida aunque algo pesada, después de la copiosa lluviosa que cayó en horas de la tarde en Panamá.
Saladino, quien falló en su tercer salto, en su primer intento hizo un esfuerzo de 8,08 metros y luego registró los 8,19 metros, que echó por tierra los 7,77 metros que se había impuesto en 1973, en los primeros Juegos celebrados en Guatemala.
La medalla de plata fue para el también panameño y considerado futuro sucesor de Saladino, Jamal Bowen, con marca de 7,62 metros; y la de bronce para el hondureño Kessel Campbell con 7,19 metros.