La caótica situación que se vive en la plantilla de los Wizards de Washington ha llevado al entrenador Flip Saunders a admitir que a partir de ahora lo único que puede salvar al equipo es la mano dura y la disciplina.
Saunders, que sólo puede disponer de ocho jugadores para el partido de esta noche contra los Pistons de Detroit, reconoció que actualmente lo único que importa es conseguir que cada uno de los profesionales se comprometan con dar el máximo esfuerzo en el campo de juego y, sobre todo, aceptar la "disciplina" que se le imponga.
"Actualmente, nuestra meta es establecer disciplina, les guste o no a los jugadores", subrayó Saunders, que ha recibido de parte de los directivos del equipo todo el apoyo y autoridad para conseguir sus objetivos.
Para Saunders la mayor preocupación no es precisamente la marca perdedora de 12-23 que tienen, sino el "caos" generalizado que existe dentro del equipo desde que saltó a la luz pública el asunto de las armas de fuego de Gilbert Arenas y su incidente con Javaris Crittenton.
Para el partido de esta noche ante los Pistons, los Wizards sufrirán las bajas de Arenas, apartado indefinidamente del equipo, de Mike James, lesionado, y Andray Blatche, que fue suspendido por indisciplina.
A este respecto Saunderse afirmó: "No puede pedir que el entrenador prepare todo para que él pueda hacer un tiro a canasta, pues eso solo sucede cuando aciertas entre 6-10 y 6-11 en cada partido".
Saunders fue muy claro al indicar que espera que Blatche aprenda la lección y vuelva centrado en su juego y entienda lo que hay que hacer en el campo para poder ganar.
El entrenador de los Wizards fue muy claro cuando dijo que había tres jugadores dentro de la plantilla, los aleros Antawn Jamison, Caron Butler y el escolta Mike Miller, que estaban "completamente" comprometidos con el equipo para luchar en cada partido en busca de la victoria.
Saunders es consciente de que tiene por delante una misión difícil y que no es otra que la de encontrar los caminos adecuados para que los jugadores puedan adaptarse a la manera que desea que actúen en el campo.
"Las cosas van a ser como establezca la dirección técnica, y los jugadores que no actúen en esa línea no saldrán al campo, aunque me quede con sólo cinco", destacó Saunders. "Ha llegado la hora del cambio de mentalidad dentro de este equipo".
Sobre lo difícil que podría ser para algunos jugadores asumir ese tipo de cambio de mentalidad, Saunder se mostró categórico cuando dijo que todo iba a ser realmente fácil: "Lo podrán comprobar de inmediato, cuando permanezcan todo el tiempo en el banquillo".